Gracias a la estabilidad del maíz tardío, Río Cuarto tendría una gran cosecha

El ingeniero Francisco Demarchi consideró que la zona es una “privilegiada” desde el punto de vista agrometeorológico y destacó la inversión realizada por los productores en genética y tecnología de control de plagas y malezas

Río Cuarto y su zona de influencia avanzan hacia la concreción de una importante cosecha en materia de granos gruesos, acompañando al aporte del 40% del maíz y del 19,6% de la soja que la provincia de Córdoba realiza a la campaña 2016/17 a nivel nacional.

El ingeniero agrónomo Francisco Demarchi, miembro de la asociación de profesionales del sur de Córdoba (AIASC) y directivo de la Sociedad Rural de Río Cuarto, dijo que la actual campaña viene signada por algunas pérdidas por sequía en el maíz de primera, pero con un excelente comportamiento del maíz tardío, que brinda estabilidad y seguridad de cosecha a los productores. También viene muy bien la campaña sojera.

Consideró Demarchi que Río Cuarto puede considerarse como integrante de una zona privilegiada a nivel país, al margen de tantos problemas que existen hoy en gran parte del área agrícola como inundaciones, sequía y hasta grandes incendios. “Podemos decir que en un radio de 100 a 150 km de nuestra ciudad tendremos una cosecha muy linda, ya que no hemos tenido los excesos hídricos de otras zonas”, afirmó, para bromear: “Cuando el Diluvio Universal, acá estaba parcialmente nublado”.

Puesto a analizar algunas particularidades de esta campaña, el profesional explicó que los maíces de primera han sufrido una sequía intensa en su etapa vegetativa, situación que se tradujo en un achicamiento entre nudos, resultando una planta de menor altura que lo normal, de un metro y medio a 1,60 m promedio. “Pero aquí hay que resaltar el poder de la genética, porque en un diciembre sin lluvias, con 40 grados y 20% de humedad relativa, polinizaron, fecundaron y hoy hay maíces que tendrán una producción razonable. Por debajo de su potencial de rinde, lógicamente, pero darán una buena cosecha”, precisó, en diálogo con “Valor Agregado”, el programa agropecuario de FM Libre, para añadir que, en el caso de la soja, estaba muy chiquita en diciembre y después se fue recuperando.

“En los maíces de segunda, en cambio, la situación es mucho mejor. Por algo, más del 70% del maíz de esta zona se siembra desde el 25 de noviembre en adelante. Y esto es así porque el productor busca fundamentalmente estabilidad y seguridad de cosecha, que es lo que brindan los maíces tardíos o de segunda”, afirmó.

Aclaró, no obstante, que muchos especialistas recomiendan sembrar al menos una parte de maíz de primera porque, cuando las condiciones son óptimas, expresa su máximo potencial. “Con el maíz de primera podés tener un techo que esté por arriba de los 10.000 kilos por hectárea, pero si hay problemas con el tiempo, podés tener rinde cero, como cuando se dio la tremenda sequía de 2012, cuando hubo lotes de maíz que directamente no se cosecharon. Entonces el techo productivo es alto y el piso puede ser tan bajo como las condiciones obliguen. En el maíz tardío, en cambio, no hay un techo tan alto pero el piso se eleva considerablemente. Pero el promedio se obtiene lo mismo. Por eso a nivel país se habla de 80 qq/ha (8.000 kilos) y es lo que normalemnte se obtiene”, indicó.

Explicó entonces que en esta campaña se incrementó notablemente la inversión en tecnología, sobre todo en fertilización y en control de malezas e insectos. “Gracias a ese plus tecnológico es que podemos estar hablando de una posible cosecha de 35 a 36 millones de toneladas de maíz a nivel país”.

Las últimas estimaciones de la Bolsa de Comercio de Rosario fueron de 36,5 millones de toneladas, de las cuales Córdoba aportaría 14,6, el 40% del total, con lo que se convertiría en la mayor provincia productora. El promedio de rinde a nivel nacional sería de 80,4 qq/ha.

 

Agregado de valor

 

Hizo referencia Demarchi a la importancia del cultivo de maíz para nuestra región, donde no sólo se lo utiliza para la alimentación y su transformación en proteína animal, sino también para la generación de energía, ya sea a través de su transformación en bioetanol o directamente como biomasa para la generación de energía eléctrica. “Además, es un cultivo muy noble, que se da muy bien en esta región y que llega a rindes importantes con más facilidad que la soja, inclusive, por mencionar al cultivo más extendido en la Argentina.

Con respecto a la sanidad, Demarchi que, finalizando el mes de febrero, no se registraron ataques violentos de plagas como en otros años, ni en maíz ni en soja. Esto nos refleja que cada campaña es distinta, no hay una igual a la otra.  “El año pasado a esta altura, en maíz estábamos preocupados por los ataques del cogollero, pero ahora estamos más tranquilos en ese sentido. Y en soja, para esta época estamos en pleno monitoreo y aplicación, de ser necesario, para controlar chinches y orugas, pero hasta ahora, gracias a Dios, venimos bien. Otra cosa es en la zona de campos inundados y con muchas lagunas, donde hay más insectos”, precisó.

 

 

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