Habría acuerdo para aprobar el trigo tolerante a sequía

Sería el primer trigo transgénico del mundo. Hay resistencia a su aprobación por temor a la pérdida de mercados. Se tratará de pedir la aprobación de los grandes productores mundiales y de Brasil.

Esta semana se dio un paso fundamental entre diferentes partes confrontadas para alcanza un acuerdo que destrabaría la aprobación y se pueda sembrar en Argentina el primer trigo transgénico del mundo.

Se trata de una semilla que contiene el gen HB4 resistente a la sequía y a los suelos salinos, descubierto por Raquel Chan, de la Universidad del Litoral e investigadora del Conicet. Ese gen revoluciona la producción del cereal en numerosos países. ​

La patente del descubrimiento pertenece a la empresa Bioceres, a la vanguardia de la biotecnología, que cotiza en la bolsa de Nueva York, tiene su corazón en Rosario y pertenece a unos 300 productores de punta.

Hasta hoy, el gen fue aprobado en varias instancias pero encontró su freno en la Secretaría de Agroindustria, cuyas autoridades se niegan a lanzarlo ante el lógico temor de perder mercados con el trigo, por el rechazo a los productos transgénicos en numerosos países. La posición del secretario Luis Etchevehere era compartida por los exportadores y molineros.

Hacia el interior del gobierno, el ministro de Producción Dante Sica y el secretario de Ciencia y Técnica, Lino Barañao, se mostraron como fervorosos defensores del gen. Días pasados  intervino el presidente Mauricio Macri y los instó a encontrar una posición común.

 

Reunión de partes

De acuerdo con Clarín.com, este miércoles se realizó una reunión en las oficinas del Centro de Exportadores de Cereales ente los privados y allí se decidió una hoja de ruta para que ese trigo sea aceptable en los mercados. Participaron Gustavo Idígoras, anfitrión y presidente del Centro de Exportadores de Cereales, Federico Trucco, CEO de Bioceres, Diego Cifarelli de la industria molinera (Faim), María Marta Rebizo, gerente de Asuntos Económicos el Centro de Exportadores y Claudio Dunan, Director de Estrategia de Bioceres.

La hoja de ruta contempla lanzar una mesa de países oferentes del cereal, entre ellos Estados Unidos, Canadá, Australia y Rusia para que Argentina proponga esta tecnología y se discutan visiones para alcanzar objetivos comunes que no distorsionen el comercio mundial.

Establecieron una mesa de diálogo con entidades de productores, acopios, molinos, exportadores y empresas de alimentos derivados del trigo para explicar los beneficios y riesgos de la tecnología y los supuestos bajo los cuales se dará la liberación y el uso.

También se darán una política especial hacia el mercado brasileño, principal comprador del trigo argentino al que se le embarcan casi 6 millones de toneladas este año.

La idea es la adopción común de tecnologías en trigo y marcos regulatorios de aceptación para evitar “asincronía y riesgos comerciales altamente costosos”.

Noticiasagropecuarias.com

 

 

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