Rebelión tambera en Expoagro

La Mesa de Lechería de CRA, presidida por el riojano Jorge Chemes, reiteró su reclamo por la falta de políticas que institucionalicen el mercado. Las principales quejas fueron por el posicionamiento abusivo de las industrias lácteas

A pesar de que desde distintas fuentes se habla de una recomposición del precio de la leche en el tambo, la Mesa de Lechería de Confederaciones Rurales Argentinas (CRA) llevó sus reclamos a Expoagro. El cuerpo presidido por el ruralista riojano Jorge Chemes cargó fundamentalmente contra el gobierno, por la falta de una política que tienda a la institucionalización del mercado y contra la industria, por su comportamiento abusivo en cuanto a la fijación del precio y la forma de pago.

“Es cierto que en los últimos tiempos hubo un alza en el precio de la leche, pero no mejoró la relación con los costos, sigue la brecha entre el precio y los costos, con lo que no se cubren las necesidades productivas y se profundiza el cierre de tambos”, dijo Chemes en la conferencia de prensa ofrecida en Expoagro junto a representantes de distintas confederaciones.

Y reiteró el pedido que desde hace tiempo viene formulando CRA en la Mesa de Competitividad Lechera, para que se institucionalice el mercado.

Por su parte Eduardo García Maritano, de la Mesa de Lechería de Carsfe, la confederación santafesina, recordó que en el caso de su provincia, la lechería es de vital importancia, porque tiene que ver con el arraigo, pero el principal problema es que no termina de organizarse como negocio porque no hay reglas de juego comerciales. “Ganar o perder es el resultado de la propia gestión, y no la captación de renta de un eslabón sobre otro”, afirmó.

A su juicio, esta situación se vive por la falta de reglas de juego comerciales ni tampoco soluciones de fondo, referidas a ver a la lechería como negocio y eso se logra, simplemente cumpliendo con las leyes contenidas en el código comercial y civil de la Argentina y la obligación de hacer cumplir esas normas es de las autoridades legítimamente constituidas”.

Consideró además que todas las economías regionales tienen el mismo problema: “Cambien la palabra leche por peras, manzanas, caña de azúcar, o cualquier otra producción, la situación es la misma”.

Norberto Ferrari, de Entre Ríos, recordó que desde FARER se hizo un trabajo para determinar la evolución de la cantidad de tambos y de animales que había y confirmar con la realidad lo que pensábamos respecto de la matriz productiva, las vacas. “El resultado demostró que sobre 850 tambos que había en la Provincia, cerraron alrededor de 130 y en 2018 se perdieron otros 180 tambos. Además se vacunaron 10 mil vacas menos en un año, sobre un total de 80 mil vacas”, afirmó, para añadir que la desaparición de tambos significa que muchas familias se quedan si producción, porque hay menos vacas, y además se pierden fuentes de trabajo en la matriz productiva, en el arraigo al campo.

“Cancha inclinada”

Andrea Passerini (Comisión de Lechería de Carbap) definió a la situación como una permanente pelea porque “la cancha está inclinada en contra del tambero, que entrega su mayor tesoro, la producción y la industria te dice, después te lo pago y en el día a día se arma un tironeo permanente para ver si yo productor te saco a vos usina un centavo más aporque no tengo un producto estandarizado, definido y muchas veces, a los 30 días tampoco sé cuánto me va a pagar la industria”

“Esto es histórico en el sector lechero argentino porque faltan cooperativas. Esta ausencia hacen que la situación sea más escandalosa comparado con otros países, por eso tenemos una lucha permanente con la usina que es nuestro socio. Entonces hablar de un mercado institucionalizado parece u n tecnicismo, pero lo peor es no tener la condición más básica para sentarnos a negociar”, explicó.

Luego de explicar que no se dedica a la producción lechera Gabriel de Raedemaeker, presidente de CARTEZ, recordó que el campo que explota, años atrás tenía tres tambos y tres productores maniseros, que “dejaron de producir precisamente por la falta de herramientas que nos permitan negociar con la industria nuestra propia producción en igualdad de condiciones”.

“Adherimos y defendemos el proyecto lácteo de CRA que permita institucionalizar el mercado y remarcamos la enorme trascendencia social que tiene la producción láctea como economía regional por el arraigo que produce en el campo, por la mano de obra que genera en el campo, por las familias que viven en el campo y por la sustentabilidad ambiental a la que contribuye un campo con pasturas, con hacienda”, concluyó.

La situación que plantearon, en definitiva, en que no puede ser que no haya reglas claras en cuanto al precio que se va a pagar y en qué plazos. “Cómo puede ser que uno entregue la leche y recién a los 30 días te diga cuánto te van a pagar y después lo hacen cuando quieren. A eso nos referimos cuando hablamos de institucionalización del mercado”, destacó Maritano.

La reunión concluyó con una breve pero contundente participación del presidente de Confederaciones Rurales Argentinas, Dardo Chiesa, quien reiteró su pedido de renuncia al director de Lechería de la Nación, Alejandro Sanmartino, por considerar que su actuación no es imparcial y que favorece a la industria en todas las negociaciones.

Dura crítica de Chiesa hacia el director de Lechería

El presidente de Confederaciones Rurales Argentinas (CRA), Dardo Chiesa, reiteró sus duras críticas hacia la gestión del director nacional de lechería, Alejandro Sanmartino, sobre quien aseguró que “defiende a la industria” y que “debería renunciar”. Es más, dijo que espera que si el presidente Mauricio Macri es reelecto, este funcionario no esté entre los nuevos responsables del área.

“Cuando una persona defiende tanto la posición de la industria, cuando no se da cuenta de que va causando daño por donde va pasando, y provoca daño en la gente a la que a mí me toca representar, yo no voy a gastar un minuto en defenderlo. Es un tipo que no puede estar en la administración pública por el daño que ha hecho”, afirmó, para añadir que hoy se está viendo “la verdad de la lechería. Está aflojando la exportación, cae la producción y caen las vacas en ordeñe. Es una realidad que no puede tapar. Puede tratar de encubrir, pero taparla no puede”.

En cuanto a lo que se debería hacer, Chiesa dijo que aceptaría la fijación de un precio razonable, aunque esta –aclaró- “no es la situación final”. A su juicio, la “situación final sería la institucionalización de un sistema de fijación de precios, que el productor, cuando va a sembrar la pastura que le va a dar a la vaca que va a ordeñar, ya sepa más o menos por dónde va a pasar su negocio. En cambio ahora, entrega la leche y no sabe cuánto le van a pagar”.

Para Chiesa, el actual esquema sólo es válido para los grandes productores, que por su escala tienen contratos de abastecimiento con reglas claras. “Por su tamaño, se defienden solos, pero de los 1.000 litros para abajo, el productor está desprotegido. Primero deja el tambo y después alquila el campo. Y es el principio del fin, porque nunca vuelve a trabajar su campo”, señaló.

Además extendió su crítica hacia el secretario de Agroindustria, Luis Etchevehere, quien en presencia del Presidente en la Mesa de Competitividad Lechera “se comprometió a llevar adelante algunas acciones con nosotros, que jamás hizo”.

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