Buenos días, Bienvenidos a nuestra casa, la que con modestia llamamos “la casa del campo en la ciudad”. Bienvenidos a esta octogésima quinta Exposición, 85 años y 85 exposiciones que, hoy más que nunca, nos muestran que más allá de las circunstancias buenas o malas que nos toquen atravesar, el campo siempre está. Vivimos en una región donde el campo trasciende sus propias fronteras y se adentra en esta hermosa ciudad y en los pueblos de la región. Somos el campo pero nos reconocemos como miembros de las comunidades que nos contienen y nos permiten educar a nuestros hijos, que nos dan el contexto necesario para producir y crecer en sociedad.

Contención, educación, producción y vida social que hoy se palpan aquí, que sienten en nuestros pabellones y espacios comerciales colmados de maquinaria agrícola, de autos, camiones y camionetas, de insumos y servicios para el campo, pero también de artesanías y cientos y cientos de productos que van más allá del sector. Aquí están representadas todas las expresiones productivas y culturales propias de este sur cordobés. Y nos sentimos orgullosos por esto y agradecidos por el esfuerzo realizado por nuestros expositores.

Es por ustedes y con ustedes, que esta exposición es posible. Industriales, comerciantes, profesionales y cabañeros que vinieron a mostrarnos lo que hacen y a contarnos, también, cuánto les está costando hacerlo y qué tendría que pasar, qué necesitan –a su juicio- para seguir haciéndolo. Están en nuestra casa, que es la casa de todos los productores y es también hoy la caja de resonancias de una gran región.

No puedo dejar de agradecer a los miembros de la Comisión Directiva, muchos de los cuales vienen acompañando nuestra línea de trabajo por más de una década; a nuestro pujante Ateneo Juvenil y al personal de la casa, que tanto esfuerzo han puesto en la organización de esta Muestra. Y muy especialmente al Ateneo, que son los dirigentes del presente y futuro, esta casa puede dar fe de ello.

Por estos días dejamos las herramientas, nos despojamos de nuestra ropa de trabajo, nos “trajeamos”, para decirlo de alguna manera. Y venimos a mostrar a nuestros vecinos y a los productores de una gran región, cuál es la tecnología de que disponemos para seguir produciendo más allá de las adversidades que periódicamente nos golpean. Que nos permiten pasar de una sequía que se llevó la mitad de la cosecha el año pasado a esta cosecha récord que superó los 140 millones de toneladas de granos, de los cuales 115 corresponden a los granos gruesos que son, junto con nuestros rodeos, el baluarte de la región. rodeos que, al mismo tiempo, nos permitieron superar años de pérdida de stock, de restricciones y de retenciones, y aumentar en un 70% las exportaciones de carne vacuna. Acompañando desde nuestros puestos de trabajo un importante proceso de inserción en el mundo y de recuperación de mercados.

Este año superaremos las 700 tt de carne vacuna con hueso, cifra solo comparable a un muy lejano 2005.

140 Millones de toneladas son frutos de varios aspectos como las buenas prácticas agrícolas, la aplicación de tecnología, fertilización, genética, maquinarias de última generación, manejo de ambientes, rotación, conocimiento, información y tantas aplicaciones más.

Es esta reforma agraria que necesitaba la argentina y ya la hemos hecho.

Cualquier medida restrictiva para el sector, no solo nos hace retroceder y perder mercados, en un mundo que nos mira y necesita de nuestros granos, sino que atentamos contra la rotación y aplicación de tecnología, en definitiva atentamos contra la estabilidad del recurso suelo y todo lo que ello implica, recurso vital para seguir produciendo cuidando en todo las cuestiones ambientales y ecológicas.

En las últimas campañas se recompusieron las hectáreas de trigo y maíz cultivos relevantes en un sistema de rotaciones que no podemos permitir vuelvan a perder superficie de siembra.

Hemos demostrado, una vez más, porqué decimos que el sector agropecuario es el motor de la economía nacional. El que más aporta en materia de ingresos y de generación de puestos de trabajo. Mostramos que, cuando se nos permite trabajar sin trabas y con reglas claras, tenemos una gran capacidad de recuperación, un potencial que nos lleva a decir orgullosamente, que somos capaces de alimentar a 400 millones de personas.

Debemos decir, sin embargo, que más allá de nuestra voluntad de producir cada vez más y mejor, con sustentabilidad, cuidando los recursos naturales que deben continuar alimentando a las generaciones futuras, estamos pasando por una coyuntura muy difícil. De un año para el otro pasamos de un esquema de quita o reducción de retenciones a esta realidad de vuelta de unas retenciones que –aunque morigeradas los últimos meses- afectan nuestra rentabilidad y ponen en rojo las cuentas de muchos productores que confiaban en solucionar su situación de endeudamiento tras la pobre campaña anterior. El Estado, en todas sus versiones, sigue siendo nuestro socio principal a través de una agobiante presión impositiva.

Y el crédito, herramienta indispensable para toda actividad productiva que aspire a un crecimiento sostenido, es indispensable, tan indispensable como inviable a estas tasas de interés. Así lo sostuvimos con todas las organizaciones de la ciudad en el último libro del consejo económico y social de Rio Cuarto donde expresamos cuales son las cuestiones que limitan el desarrollo regional. No fue solo la palabra del campo sino la voz de todas las instituciones de la ciudad.

Así como mencionamos el importante aumento en la exportación de carne, vemos que la difícil situación económica hace que el stock ganadero se encuentre en una meseta de la que cuesta sacarlo. Para ello serían necesarias políticas públicas para la producción de novillos pesados y de retención de vientres para que los pequeños productores no tengan que liquidar sus rodeos –sobre todo en materia de vientres- para pagar sus cuentas. Nos surgen también algunas dudas puntuales que es bueno remarcar en esta muestra que se fundó para fomentar la ganadería y a ella le debe más que nada su proyección regional y nacional:

Cómo se unificarían los estándares sanitarios?

Cómo se avanzará?

Está en los planes de éste y el futuro gobierno?

Habrá una distribución por cortes?

y qué pasará con los pesos de faena?.

Sufrimos también, como la gran mayoría de los argentinos, la sensación de angustia y de preocupación que generan las corridas cambiarias que nos sacudieron en las últimas semanas, motivadas en gran parte por la incertidumbre política generada por las elecciones primarias. Pero fundamentalmente esas angustias se generan por que nuestra nación no ha acordado cual es el modelo de país.

Recien cuando los dirigentes resolvamos en un consenso permanente , hacia donde vamos, se acabaran las angustias generadas por una elección. Asi funciona el mundo y a ese debate invitamos y proponemos

Respecto del intervencionismo y otras políticas de manipulación de precios y mercados, que quede claro siempre nos opusimos.

No queremos volver a un gobierno autoritario donde se nos ignore y se castigue al que produce.

Vamos a defender la vida en libertad y les pedimos nos acompañen. No pregonamos ni el liberalismo ni el libertinaje, sino el respeto a los derechos y libertades establecidos en nuestra constitución y el sistema republicano que ella determina. Queremos vivir una democracia republicana en la que funcionen responsable e independientemente los tres poderes del estado. Es la única forma de evitar que ese estado se transforme en el órgano de dominación propiedad de algunos pocos, esclavizando al conjunto de la comunidad.

Desde el sector agropecuario nos comprometemos, como siempre lo hicimos, a respetar y hacer respetar los preceptos constitucionales y los valores y principios de la República.

Nos comprometemos a potenciar el diálogo –único instrumento que permite consolidar coincidencias y reducir diferencias- con las autoridades nacionales, provinciales y municipales, independientemente de sus posiciones y pertenencias políticas.

Comprometemos nuestro máximo esfuerzo y dedicación con el trabajo y la producción para generar riqueza en la Argentina.

Queremos manifestar a todos los argentinos que el campo no se sentirá realizado y conforme si no sienten realizados y conformes los sectores del trabajo, de la educación y la cultura, las distintas religiones, el comercio y de la industria.

Soñamos, pensando en nuestros hijos y nuestros nietos, con una Argentina lograda que sólo se puede construir con el aporte y la grandeza de todos.