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Nuestra Historia

Desde 1935, en defensa del campo y el desarrollo regional

Luego de la creación de la Junta Nacional de Carnes en el año 1933, el Congreso de la Nación promulgó la Ley 11.747 que da nacimiento a la Corporación Argentina de Productores de Carne (CAP), con el propósito de reactivar la actividad ganadera y tratar de aprovechar el cupo de carnes para Gran Bretaña que contemplaba el tratado Roca – Runciman. La CAP debía fomentar la creación de frigoríficos regionales para intentar balancear los beneficios que el mencionado tratado otorgaba a los grandes frigoríficos —en su mayoría extranjeros— instalados en territorio bonaerense.

Eran tiempos muy difíciles para el sector agropecuario

Según explican Osvaldo Barsky y Jorge Gelman en su Historia del Campo Argentino, la Gran Depresión mundial del 30 había diezmado las exportaciones del sector (60% agrícolas y 40% ganaderas), que en 1929 representaban el 96% de las ventas externas del país. Además tenían una gran inserción internacional, ya que las exportaciones argentinas de maíz representaban el 66% del comercio mundial, las semillas de lino el 80%, las de carne el 61% y las de trigo el 20% (el segundo lugar detrás de Estados Unidos). La reducción de las exportaciones se vio acompañada también por una baja de $12,2 a $5,28 el quintal de trigo y de $0,28 a $0,20 en el kilo vivo de novillo.

Se crea la Junta Reguladora de Granos

Junto con la Junta de Carnes se crea la Junta Reguladora de Granos que tenía el propósito de contrarrestar la influencia de las grandes empresas exportadoras que hasta entonces manejaban a su arbitrio los precios de los cereales. La Junta pagaba el precio mínimo a los productores y les vendía a los exportado-res a valores de mercado. El problema fue que, atenuados los efectos de la crisis y recuperado el precio de los granos, el Estado comenzó a hacer un gran negocio que constituyó uno de los primeros ejemplos de transferencia de recursos desde el campo hacia otros sectores, iniciando un largo proceso de discriminación del campo que, a ojos vista, todavía continúa con distintos matices, según el Gobierno de turno.

En ese marco, el 20 de julio de 1935 se conforma la “Agrupación Accionistas Ley 11.747 – Región Sud de Córdoba”, que precediera a la actual Sociedad Rural. Esta agrupación tuvo como presidente a Jaime Provensal. Fueron vicepresidentes Eduardo Jorba y Nicanor Quenón; secretario, Fabio Remedi; tesoreros, Bernardo Lacase y Roberto Ripamonti. Protesorero, Luis Decouvette; vocales, Pedro Fourcade, Francisco Di Carlo, Enrique Vollenweider, Carlos Crawford Smith, Enrique Monlezun, Juan Ambroggio, Luis Álvarez y José Cusi.
Según consta en los libros de actas de la Rural, esta agrupación tuvo a su cargo la organización de la 1ª Ex-posición Ganadera en Río Cuarto, en la que se presentaron 244 bovinos (223 toros y 21 vaquillonas), 48 ovinos, 17 porcinos, 4 equinos, 4 caninos y 69 aves de distintas razas. Es la primera exposición formal-mente organizada por lo que hoy es la Sociedad Rural de Río Cuarto y da pie a que en septiembre de este año se concrete precisamente la 75ª edición.
La creación de un frigorífico regional fue su objetivo fundacional y constituyó, precisamente, uno de los temas centrales de la Asamblea Constitutiva de la Sociedad Rural de Río Cuarto, celebrada el 21 de junio de 1938 en el salón de la Sociedad Italiana Porta Pía. Se preparaba en ese momento la 4ª edición de la Exposición Ganadera que sólo décadas después comenzaría a convocar a los demás rubros vinculados con la producción agropecuaria.

La idea nació con el siglo XX

La aparición formal y sostenida en el tiempo de la Sociedad Rural de Río Cuarto cuenta con otros antecedentes, además de la Agrupación Accionistas de la Ley 11.747.
En un artículo de la revista “Quarto Río”, editada por la Junta Municipal de Historia de Río Cuarto, las profesoras Verónica Rodríguez y Norma Suárez publicaron que en 1900 un grupo de ganaderos locales encabezados por Alejandro Roca —administrador de los campos de su hermano, Julio Argentino Roca, protagonista de la Campaña del Desierto y luego presidente de la Nación— y Marcos E. Lloveras lograron la personería jurídica con el mismo nombre que la entidad actual y objetivos similares: “Propender al mejoramiento y estudio de los medios más prácticos para el adelanto de la agricultura y la ganadería” y “el fomento de la colonización en el Departamento e introducción de familias agricultoras”.
Hay datos también de la “Primera Exposición Feria Ganadera”, en diciembre de 1901. Así consta en un di-ploma destinado a premiar a un lote de novillos de la raza Durham expuestos por Ambrosio Olmos, reconocido terrateniente y dirigente político de la época. Figura también allí como organizadora la Sociedad Rural de Río Cuarto, una entidad a la que aparentemente habían dado vida los visionarios de comienzos del siglo XX pero que sólo surgiría definitivamente varias décadas después.

Jorge Vicario (OFICINA DE PRENSA – SRRC)

La primera comisión directiva

La primera Comisión Directiva fue presidida por Eduardo Jorba, quien estaba acompañado por los vice-presidentes, Nicanor Quenón y Alfredo Alonso; secretario, Bernardo Pio Lacase; prosecretario, Enrique Vollenweider; tesorero, Roberto Ripamonti. Protesorero, Luis Decouvette y como vocales se desempeñaban Eulogio Ramallo (primer médico veterinario que actuó como tal en la provincia de Córdoba), José Cusi, Pedro Provensal, Pedro Fourcade, Fabio Remedi, Julián García, Luis Álvarez, Enrique Monlezum, Juan Zuliani, Juan Abaunza, Juan Reynal y Bautista Cervino; más el gerente, Fabio Remedi.
Eulogio Ramallo fue, además, comisario general de la muestra durante varios años y también director de una revista que reflejaba la actividad de la Rural, al igual que “Palabra Rural”, editada por varios años por el periodista agropecuario Facundo Varela, y la actual “La Revista de la Rural”, que lleva ya casi cuatro años en contacto con los socios de la entidad.

Del centro al predio ferial

La Rural funcionó durante más de 40 años con su sede oficial en el centro de la ciudad. La primera estuvo ubicada en la calle Alvear 722 y la última estaba sobre la misma calle, a pocas cuadras de allí, mientras que las exposiciones se hacían en un predio ubicado detrás del Hospital Central, que había sido prestado inicialmente por la casa de remates ferias Hacendados Argentinos SA, propiedad de Jaime Provensal, y que finalmente fue adquirido por la Rural. La última actividad que allí se hiciera fue un concurso de novillos terminados en 1979, ya que en 1980 la 46ª exposición, que ya era también industrial y comercial, se hizo en el predio que actualmente ocupa en el barrio Las Ferias, en avenida Sabattini 3801. En un momento se pensó en llevar el predio más al sur, en un terreno que finalmente fue vendido a la firma Feriálvarez.
En 1982 se inició la construcción del Pabellón Industrial, obra realizada por la firma Astori Estructuras. Recién en 1990 se terminó la construcción del edificio pegado al pabellón, y entonces se mudaron al predio las oficinas que estaban en la calle Alvear.
A partir de allí se inició una época de crecimiento que incluyó no sólo la parte edilicia sino también la ampliación del terreno hacia el sur, hasta llegar a la superficie que hoy está totalmente colmada de stands en los días de exposición. En los últimos años se construyó el nuevo comedor, se refaccionó el pabellón industrial y se construyeron nuevas oficinas y sala de conferencias en la planta alta del comedor.

Lucha gremial

Fue mucho lo que se hizo también en el aspecto gremial. El 26 de abril de 1939, directivos de la entidad se entrevistaron con el presidente de la Nación, Roberto M. Ortiz, para presentarle el proyecto de Frigorífico Regional. Y el primer “encontronazo” con el Gobierno provincial se produjo al año siguiente por la actuación de la Comisión de Control de Abastecimiento, que procedió a incautar hacienda de las ferias porque el precio de la carne al público había llegado a $0,47 para el puchero y $0,60 para el asado. Valores que, por otra parte, eran considerados razonables por la entidad.
Desde entonces hasta el histórico conflicto iniciado el año pasado por la resolución 125 de retenciones móviles, corrió mucha agua bajo los puentes. Hubo asambleas nacionales de productores en Río Cuarto, tractorazos y movilizaciones en la ruta o por las calles de la ciudad. Según las épocas, se protestó por la vigencia de precios máximos, por la veda de carne vacuna, por la falta de créditos o de apoyo ante contingencias climáticas, y en los últimos tiempos por la intervención de los mercados y por las retenciones a las exportaciones. Siempre bajo el lema fundacional de defender los intereses de la producción agropecuaria y el desarrollo regional.