Facebook
Twitter

Cuestiona el ruralismo el nuevo registro de existencias de granos

bagnispuntal

Obliga a los operadores a declarar su stock y sus movimientos. Para Etchevehere (SRA) y Bagnis (SRRC), la AFIP ya cuenta con suficientes herramientas para ejercer sus funciones. Lo toman como una nueva presión sobre la soja

El presidente de la Sociedad Rural Argentina, Luis Etchevehere, cuestionó duramente ayer la decisión de aumentar el control estatal sobre el mercado de granos, al señalar que «si el Gobierno quiere que haya mayor producción, tiene que promoverla, no castigarla». Y desde Río Cuarto, el presidente de la Sociedad Rural, Eduardo Bagnis, consideró que la nueva norma es «más de lo mismo», ya que la AFIP tiene suficientes herramientas de control como para saber quién vende y quién no, al tiempo que reiteró su rechazo a la presión oficial sobre los productores para obligarlos a vender la poca soja que les queda en su poder.

También Coninagro salió al ruedo, aunque con apreciaciones más técnicas de su presidente, Carlos Garetto, ya que la confederación intercooperativa está más vinculada al comercio de granos. Lo mismo, el dirigente consideró que la atención del Gobierno debería estar más centrada en la generación de políticas activas para aumentar la producción.

«El problema no es controlar a las ventas, sino la inflación», se quejó Etchevehere, al hacer referencia a la creación del nuevo registro de «movimientos y existencias de granos», que funcionará bajo la órbita de la AFIP, en el cual deberán inscribirse en forma obligatoria todos los comercializadores para poder vender.

En declaraciones a radio La Red, Etchevehere sostuvo que la AFIP «tiene perfecto registro de todos los granos que hay en la Argentina, de los movimientos, es imposible mover una carretilla de maíz, trigo o soja sin que tenga conocimiento la AFIP, y está muy bien».

Aclaró también que la nueva resolución no se refiere a los productores sino a los operadores del comercio de granos. De hecho, el control sobre el productor ya existe. «Los productores ya tenemos una obligación de declarar las existencias desde hace años y está vigente. A fines de octubre hay que declarar lo que queda de cosecha vieja y, después, cuando entra la nueva también. Esto genera un stock en la Afip que sirve para emitir las autorizaciones de transporte necesarias para trasladar y comercializar los granos», comentó el dirigente rural.También dijo que la relación de la dirigencia agropecuaria  con el Gobierno «sigue inexistente», porque «hace cinco años» que no los reciben».

El registro

La AFIP creó un registro de «movimientos y existencias de granos», en el cual deberán inscribirse en forma obligatoria todos los comercializadores para poder vender.

Se trata del «Régimen de Registración Sistémica de Movimientos y Existencias de Granos no destinados a la siembra» (cereales y oleaginosos y legumbres secas —porotos, arvejas y lentejas—, establecido a través de la resolución  general 3593 publicada ayer en el Boletín Oficial.

El Régimen  entrará en vigencia el primero de abril próximo y con este nuevo esquema, los operadores del comercio de granos deberán presentarse vía la web de la AFIP, para declarar las «existencias de granos a la hora cero del día de entrada en vigencia del presente régimen o, en su caso del día de inicio de actividades».

También tendrán que declarar «los traslados o movimientos de granos efectuados respecto de cada planta habilitada», según el texto oficial.

La AFIP aclaró que el control abarcará a «acopiadores, plantas industriales, acondicionadores, fraccionadores y almacenajes», sectores que deberán declarar «las existencias de granos, los ingresos o salidas correspondientes a la recepción o emisión de cartas de porte ferroviarias; conocimientos de Embarque o remitos, o los que en el futuro los sustituyan o complementes».

«La inobservancia de la prelación establecida, limitará al responsable para efectivizar el movimiento de granos en el registro sistémico dispuesto a los fines fiscales», advirtió el ente recaudador.

Y puntualizó además que «como constancia de la transmisión realizada el sistema emitirá un acuse de recibo. De comprobarse errores o inconsistencias, la presentación será rechazada automáticamente por el sistema, generándose una constancia de tal situación».

La AFIP justificó esta medida al señalar que «los procedimientos vigentes para documentar el traslado de granos, deben reflejarse en un registro de existencias de granos que permita un adecuado seguimiento y control de las operaciones involucradas, para aquellos operadores con planta habilitada por la autoridad de aplicación».

«En consecuencia, se hace necesario simplificar la operatoria de registración de movimientos físicos de granos y consolidar la captación de la información a los efectos de agilizar su utilización, adecuándola a los avances que incorporan los operadores, tanto en lo que se refiere a los sistemas de comercialización como al manejo físico de los granos y el consiguiente reflejo tributario», añadió el organismo.

 

Información diaria

 

Carlos Garetto,  presidente de Coninagro, sostuvo que «si bien ya existía un sistema de información periódica para los operadores del comercio de granos, esta resolución los obliga a declarar diariamente el movimiento de cereales y oleaginosas».

«Para nosotros es importante el control y fiscalización en la operatoria de toda la cadena, pero es necesario ampliar la base tributaria evitando la marginalidad y la evasión impositiva», indicó Garetto.

Sostuvo también el presidente de Coninagro que «esto permitiría una mayor recaudación y la posibilidad de bajar impuestos, como un incentivo a incorporar tecnológica y aumentar la productividad que nos daría más volumen y recursos (dólares) para el país».

Finalmente sostuvo que «el gobierno debería ocuparse más de generar políticas activas para aumentar la producción aprovechando el potencial y la capacidad del campo para producir más alimentos».

 

Bien de cambio

 

Por su parte, Eduardo Bagnis volvió a defender el derecho de los productores a no vender la totalidad de su cosecha rápidamente, sino a dosificar su comercialización a fin de utilizar los granos como moneda de cambio. «Si se obliga al productor a vender y éste se queda con su capital en pesos, cualquier devaluación o la misma inflación, lo deja sin financiamiento para la compra de insumos para la próxima campaña o cualquier otro gasto que le surja», afirmó.

«La AFIP tiene todo el derecho a hacer los controles que crea necesarios y ya tiene las herramientas para ello, pero con estas normas se sigue metiendo presión sobre el sistema para obligar a los productores a vender», concluyó el ruralista riocuartense.

 

PUNTAL TRANQUERA ABIERTA