
El doctor Marcos Sereno, de la Cámara de Criadores de Cerdos de la Sociedad Rural de Río Cuarto, manifestó que la desatención de algunas enfermedades reproductivas puede hacer caer a la mitad la cantidad de capones obtenidos por cerda en un año.
Así lo expresó en el marco de la Jornada sobre Sanidad Porcina realizada la semana pasada con la organización del Ateneo Juvenil de la Rural (en el marco del 80º aniversario de la entidad) y la colaboración de varias cabañas de la ciudad y la región, que se desarrolló ante un auditorio colmado por productores y estudiantes universitarios.
En la apertura del encuentro, el presidente de la Rural, Eduardo Bagnis, agradeció al Ateneo por la realización de la jornada y destacó la importancia de la cría de porcinos como una manera de mantener las producciones mixtas en los campos de la región. «Es bueno económicamente y muy bueno para la conservación de los recursos naturales», afirmó. A continuación saludó a los presentes el presidente del Ateneo, Roberto Ataibe, quien destacó el buen clima de trabajo que les ofrece la Comisión Directiva de la entidad, al tiempo que invitó a los jóvenes presentes a sumarse a las actividades de los ateneístas.
Los doctores Marcos Sereno y Gabriel Di Cola se refirieron a las enfermedades más comunes que afectan a los criaderos de la región, que son de tipo reproductivo, digestivo y respiratorio.
En tal sentido, el doctor Marcos Sereno, explicó que hay factores externos al criadero, como la luz solar o los disruptores endócrinos, mientras que otras enfermedades que provocan alteraciones reproductivas, como Auyeszky, Brucelosis, Salmonelosis. En lo que se refiere a problemas respiratorios mencionó que éstas se ven favorecidas por el cambio de sistema productivo: al hacerse más bajo encierro hay más contagio, más problemas respiratorios que además se ven favorecidos por los avances en genética porcina que hicieron disminuir la resistencia a esas enfermedades, como así también resistencia a los viejos antibióticos.
Para dimensionar las pérdidas que pueden sufrir los criaderos por las enfermedades reproductivas, el doctor Sereno manifestó que un criadero intensivo donde se hace un buen manejo sanitario puede lograr de 21 a 25 lechones destetados por madre y por año. «Pero en un criadero más chico, donde el productor no se da cuenta de que tiene estos problemas porque en realidad se trata de enfermedades que no ocasionan muertes, sacan 5, 8 o 10 capones por cerda y por año. Es una pérdida tremenda».
Por su parte, el doctor Ricardo Meirotti, responsable del área de Fiscalización y Control del Ministerio de Agricultura de Córdoba, se refirió fundamentalmente a los controles que se están realizando para prevenir los casos de Triquinosis, en el marco de la Mesa Provincial de Zoonosis. Dijo al respecto que uno de los principales objetivos al aparecer un caso –que generalmente se denuncia en un hospital al que acude alguna persona afectada por haber comido un cerdo con Triquinosis- es determinar el foco donde se produjo, que generalmente se debe a una faena familiar o clandestina.
Mencionó también el caso de la Rabia que se ha detectado en el norte de Córdoba y anticipó el próximo tratamiento de la Hidatidosis, una enfermedad que hasta ahora no se la tenía en cuenta.
El doctor Luis Horacio García, del Senasa, se refirió a la legislación vigente para el control de las enfermedades de Aujeszky y Brucelosis.
Disertaron también un grupo de docentes e investigadores de las facultades de Agronomía y Veterinaria, Ciencias Económicas e Ingeniería de la Universidad Nacional de Río Cuarto, quienes se encuentran trabajando en un proyecto de AgroValor auspiciado por los ministerios de Agricultura y de Educación de la Nación. Se presentó específicamente un proyecto denominado EcoDual, para contruir un biodigestor en el criadero de cerdos para producir gas y fertilizantes a partir de los residuos del criadero. El grupo de profesionales de la UNRC estuvo encabezado por la decana de Agronomía y Veterinaria, ingeniera Elena Fernández.
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