
Ese tributo tiene un fin específico: reparación de rutas y caminos. Sin embargo, de los 534,5 millones que aportó la gente, apenas se usaron 141,1 para cumplir con ese objetivo
Cada vez que los cordobeses cargan nafta, la Provincia disfruta. Durante el 2013, los automovilistas y motociclistas aportaron casi 1.500.000 pesos por día en concepto de la tasa vial, el impuesto que el gobernador José Manuel de la Sota creó para compensar los fondos que no llegan desde la Nación por la pelea política que mantienen ambas administraciones.
El impuesto a los combustibles tiene un destino específico: el arreglo de la infraestructura vial. Sin embargo, a juzgar por los números que muestra el Ministerio de Finanzas, esos fondos fueron más a solventar gastos corrientes de la administración que a inversiones en rutas y caminos.
La Cuenta de Inversión del año 2013, que está disponible en el Portal de Transparencia del gobierno provincial, señala que la tasa vial, que implicaba un recargo de entre 15 y 40 centavos por litro en 2013 y que aumentó un 33 por ciento desde el primer minuto de 2014, recaudó 534,5 millones de pesos durante el año pasado. Es decir, la creación cordobesa le reportó al gobierno de De la Sota la nada despreciable suma de 44,5 millones de pesos por mes.
Si se hubiera cumplido el destino para el que fue creado el impuesto a las naftas, esos 534,5 millones de pesos deberían haber ido directamente a mejorar la infraestructura vial de la Provincia.
Sin embargo, los números indican que la realidad estuvo muy lejos de concretar ese objetivo. El gobierno de De la Sota solamente usó en rutas y caminos el 26,4 por ciento de la tasa vial. Según la Cuenta de Inversión, el Ministerio de Infraestructura había previsto que iba a utilizar 235,5 millones en obras de reparación y mantenimiento. Es decir, aún en el mejor de los casos, solamente el 44 por ciento de lo que aportan los cordobeses se habría usado con el fin correcto.
Sin embargo, ni siquiera esa meta modesta se cumplió. El gobierno terminó comprometiendo gastos por 176,4 millones de pesos con la tasa vial, pero de esa cifra solamente canceló efectivamente 141,4 millones de pesos; esto es, el 26,4 por ciento de lo que recaudó. El gasto está incluido en la partida 527 – Obras con Financiamiento de Tasa Vial Provincial Ley Nº 10.081.
El resto, 393,1 millones de pesos, fueron a financiar otros gastos. Determinar en qué se usó la tasa vial no es una discusión menor; es que, según explicaron funcionarios del propio gobierno provincial cuando comenzaron a aplicarse en Córdoba los recargos en los combustibles, la tasa vial solamente puede tener un fin específico, como es la reparación y el mantenimiento de rutas y caminos.
Si se utiliza para financiar otro tipo de gastos deja de tratarse de una tasa y se trata de un impuesto. Como ya existe un impuesto a los combustibles a nivel nacional y la ley de coparticipación establece que no puede haber una superposición de tributos federales y provinciales, en ese caso la tasa vial cordobesa sería indiscutiblemente inconstitucional.
De todos modos, aun con el destino específico que tiene el recargo a los combustibles en Córdoba, su constitucionalidad ha sido atacada. Actualmente, la Corte Suprema de Justicia tiene bajo análisis una demanda que presentó el gobierno de Cristina contra la creación de De la Sota.
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