
El reproductor de Pedersoli fue comprado por Hugo Patriarca, criador de Sampacho, quien dijo que era «justo lo que necesitaba» para sus planteles. Se vendió prácticamente todo lo que salió a la pista.
Con una sola hembra que no pudo venderse porque la mayor oferta no satisfacía al cabañero, se realizaron ayer las ventas de los animales que participaron de la 60ª Exposición Nacional de Reproductores Porcinos, organizada por la Sociedad Rural de Río Cuarto.
Las ventas se desarrollaron con muy buen ritmo, impuesto por el interés de los compradores -que no eran tantos como en otras ocasiones- y por la habilidad de los martilleros de las firmas consignatarias locales Feriálvarez y Bressán.
El remate se inició pasado el acto inaugural y los máximos valores fueron obtenidos por los dos primeros reproductores que salieron a la pista: el campeón Hampshire y gran cam-peón de la exposición, de la cabaña «La Roseta» de Saúl Pedersoli, de Morse (Buenos Aires), fue adquirido en $10 mil por el productor Hugo Patriarca, de la localidad de Sampa-cho; en tanto que la campeona Landrace y gran campeona de la muestra expuesta por la cabaña «El Progreso» de Norma y María Piancatelli (Bell Ville, fue comprada por el productor local Daniel Niccia, en $7.500. En este mismo valor fue vendido el campeón Spotted Poland de Héctor Bolatti, de Marcos Juárez, en tanto que el campeón Landrace de Alicia Pagani de Prarizzi, de Armstrong (Santa Fe), fue subastado en $7 mil.
Se vendieron, en total, 14 reproductores machos a un promedio de $4.840 y 29 hembras a un valor medio de $3.800. Todo se vendió con 60 días de plazo y un descuento del 5% por pago de contado.
Consultado por PUNTAL, el doctor Marcos Sereno, de la Cámara de Criadores de Cerdos de la Sociedad Rural, se mostró sumamente satisfecho por los valores alcanzados. «Fue un buen remate, con precios que pueden considerarse satisfactorios para la situación actual», afirmó, para añadir que como organizadores los puso muy contentos que se vendieran todos los reproductores machos y que quedara una sola hembra sin vender.
Por su parte, el productor Hugo Patriarca dijo que los precios fueron razonables y que en el caso del gran campeón, se trata de un animal excepcional que además considera que tiene el tipo de padrillo que necesita para su criadero.
PUNTAL