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Masiva asistencia a jornada para aplicadores en Río Cuarto

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Un centenar de aplicadores terrestres de la ciudad y la región participaron este miércoles de una jornada de capacitación en la Sociedad Rural de Río Cuarto, organizada por el Ministerio de Agricultura, Ganadería y Alimentos de la provincia de Córdoba, con la colaboración de la entidad anfitriona.
El ingeniero Alejandro Gallardo, de la Secretaría de Agricultura, comentó que se trató de un curso destinado a aplicadores que ya tenían capacitación previa y que cada dos años tienen que revalidar su habilitación participando en una de estas jornadas. «Fundamentalmente, se analizó la técnica de aplicación, desde el conocimiento que se necesita para la elección de las pastillas, de las variables climáticas, de la calidad del agua, de la manera de realizar las mezclas, qué productos son compatibles con otros y cómo el agua, que a veces es amiga y a veces no lo es, se comporta en esas mezclas», explicó.
En diálogo con TRANQUERA ABIERTA junto al ingeniero Alberto Mahy, con quien comparte tareas en el área de capacitación en Sanidad Vegetal, Gallardo destacó que es el productor quien tiene la obligación de solicitar la receta sanitaria a un ingeniero agrónomo habilitado como asesor fitosanitario, ya que sin esa receta, el aplicador no puede realizar su trabajo. «El dueño del cultivo, que puede ser el dueño del campo o un arrendatario, es quien contrata al aplicador y, así como le provee de los agroquímicos, debe entregarle la receta fitosanitaria. No es función del aplicador tener que andar campeando a un asesor para que le haga la receta».
Como tampoco, explicó, tiene que ser el aplicador quien traslade los bidones con agroquímicos al campo. «El agroquímico es considerado un producto de riesgo y, como tal, debe ser transportado en un vehículo habilitado. Que puede ser del productor o del distribuidor de agroquímicos. No puede ser trasladado en un carro tirado por una fumigadora ni en la camioneta del aplicador. Y si algún aplicador quiere hacer el traslado, debe tener un vehículo en condiciones y registrarlo para tal efecto», destacó.
Estos aspectos se abordaron ante la preocupación existente entre los aplicadores cuando se encuentran con que los productores les piden un trabajo sin contar con la receta fitosanitaria y a veces también tienen que trasladar los agroquímicos hasta el campo. Situaciones que les preocupan porque si se niegan a aplicar sin receta o a llevar los productos, temen perder su trabajo y que éste sea realizado por otro aplicador que se arriesgue a trabajar en infracción o que tenga un equipo que no esté registrado.
Gallardo expresó su satisfacción por el nivel de conocimiento de los aplicadores que asistieron al encuentro y dijo que, en general, el manejo de los agroquímicos siguiendo las Buenas Prácticas Agrícolas ha mejorado «notablemente», situación que se nota porque a 10 años de la aprobación de la Ley Provincial de Agroquímicos, hay cada vez menos denuncias contra productores o aplicadores. «Es el fruto de más de 400 jornadas como ésta», concluyó.
También participó de la jornada de capacitación el ingeniero Aníbal Martínez, de la fábrica de fumigadoras Metalfor, quien mencionó que la mayoría de las consultas de los aplicadores estuvieron relacionadas con el problema de la deriva y la regulación de la máquina a los efectos de reducir este efecto no deseado.
En la apertura del encuentro participaron también Rodolfo Ataide y Martín Sentous, directivos del Ateneo Juvenil de la Rural, quienes destacaron la importancia que estos cursos tienen para la entidad, ya que son sus asociados quienes deben aplicar y hacer cumplir las Buenas Prácticas Agrícolas a fin de sostener una producción sustentable, que pueda aumentar sus rendimientos sin afectar al medio ambiente y a las personas.

 

PUNTAL TRANQUERA ABIERTA