
Los analistas ponen en el tapete la relación stock/consumo. También evalúan los índices de demanda, los niveles de producción y la rentabilidad. La caída del precio no estaba prevista en los mercados.
La soja tocó su precio internacional más bajo desde octubre de 2010, lo que enciende alarmas en torno a la recaudación impositiva, aunque aún no hay consenso entre los distintos analistas sobre el escenario concreto que enfrentará el sector agropecuario. El viernes, la soja se derrumbó en el mercado de Chicago y perdió más de 12 dólares la tonelada mientras que el trigo bajó 8 dólares.
Los precios de los granos cayeron a niveles mínimos de varios años en el mercado de Chicago, extendiendo un descenso que lleva semanas luego de que el Departamento de Agricultura estadounidense (USDA) proyectó que los suministros globales excederán significativamente las expectativas.
Los especialistas
4 En declaraciones a un matutino porteño, Marcelo Accari, de la corredora Morgan, García Mansilla y Cía. SA. evaluó que «en función de las cifras dadas por el USDA para los Estados Unidos, la nueva campaña llevaría la relación stock/consumo a los niveles más altos en ocho años, cuando durante el ciclo 2013/2014 la misma estaba en el escalón más bajo desde 1966».
El especialista señaló que «la baja no parece haber concluido» y agregó que en el nivel mundial se proyecta un incremento de stocks de 18,1 millones de toneladas, «lo que lleva a una relación stock/consumo global récord del 30,1%».
4 De todos modos, Adrián Seltzer, operador de la corredora Granar SA, advirtió que puede haber movimientos «exagerados» de los mercados a partir de movimientos de fondos de inversión.
«Quienes hoy venden preocupados por esta situación no evalúan que ésta genera dos consecuencias directas: la primera, una mayor demanda, atraída por los bajos precios, con China como principal referente. Y, la segunda, la posible menor intención de siembra en América del Sur, por la caída de la rentabilidad agrícola. Ambas situaciones, además de algún eventual problema climático en EE.UU., podrían tonificar los precios», puntualizó.
Seltzer explicó que en la Argentina hay campos en zonas marginales, con bajos rindes «donde se complica sembrar soja si el valor futuro de venta oscila de 250 a 260 dólares por tonelada y hoy ya lo vemos en US$ 269 en el Mercado a Término de Buenos Aires». «En Brasil, hay regiones agrícolas relevantes que tienen miles de kilómetros de fletes hacia los puertos, más la obligación de fertilizar y de hacer varias aplicaciones de agroquímicos. Allí, pese a no tener retenciones, no logran cubrir sus costos con una soja en el orden de los US$ 400», evaluó. Algunas estimaciones indicaron que por la baja de los precios de la soja en los últimos diez días, la oleaginosa que aún no se vendió depreció en casi 1.000 millones de dólares.
4 En tanto, en declaraciones a Infobae TV, el economista Luis Secco señaló que «la caída del precio de la oleaginosa no estaba en el radar de los mercados financieros» y consideró que la situación puede generar complicaciones adicionales a la economía argentina.
«Esto abre un panorama complicado no esperado y con grandes existencias en la Argentina sin vender, con niveles de liquidación menores que los del año pasado. Hay unos 2.000 a 3.000 millones de dólares no liquidados», señaló Secco.
El especialista no descartó que esa situación «aumente la presión sobre el tipo de cambio» en un contexto en que «las exportaciones industriales están cayendo».
Etchevehere: «Hay que sacar las retenciones ya»
El presidente de la Sociedad Rural Argentina (SRA), Luis Miguel Etchevehere, sostuvo enfáticamente ayer que «con respecto a la caída del precio de la soja y del maíz, hay que sacar las retenciones ya».
El dirigente empresario reclamó «devolverle competitividad a los productores sacando las retenciones». Para el titular de la Sociedad Rural, el sector agropecuario tiene «el potencial intacto» pero consideró que «simplemente hace falta corregir las políticas que hacen daño». Etchevehere reaccionó de esa forma luego de que el viernes la soja se derrumbó en el mercado de Chicago y perdió más de 12 dólares la tonelada mientras que el trigo bajó 8 dólares.
Sin respuestas
Por otra parte, Etchevehere afirmó hoy que «no hubo respuesta» a los pedidos de la Mesa de Enlace para reunirse con funcionarios del Gobierno nacional.
«No hay diálogo entre el campo y el Gobierno. La Mesa de Enlace se cansó de pedir reuniones a los tres ministros y no hubo respuesta», enfatizó Etchevehere.
Sobre la próxima Exposición Rural de Palermo, sostuvo que «va a ser la caja de resonancia de la agroindustria».
Desmentida
En otro orden, Etchevehere negó su responsabilidad por las denuncias de trabajo esclavo en un campo de su familia, y evitó referirse a las críticas del lobby de los fondos buitre norteamericanos contra la carne argentina.
«Es una denuncia absolutamente falsa, un ataque del Gobierno para tratar de desprestigiarme», afirmó Etchevehere a radio La Red, consultado por la investigación periodística que realizó el diario Página 12, que encontró a personas en situación de vulnerabilidad extrema viviendo y trabajando dentro de un campo propiedad de su madre en la provincia de Entre Ríos.
El titular de la entidad rural más importante del país explicó que la situación denunciada se da «en muchos campos del centro del país hacia el norte. Esas personas que viven en el campo de mi madre son gente que vive de la caza, de la pesca, vendiendo cuero, y no son personal de las estancias».
Etchevehere sostuvo que «hay gente que opta por vivir en libertad, con su actividad, vendiendo leña o haciendo una changa de vez en cuando. No tienen relación laboral con el campo pero el Gobierno intentó hacer de esto un linchamiento mediático».
Por otra parte, a cinco días de la apertura de la tradicional Exposición Rural de Palermo, que este año durará menos días, Etchevehere no se refirió al lobby iniciado contra el mercado de la carne por los fondos buitre a través del grupo American Task Force Argentina (ATFA), pero pidió «devolverle competitividad a los productores».
Por último, adelantó que «de cara a las elecciones del año que viene no nos quedamos con los brazos cruzados. El año pasado el campo mostró todo su potencial a la clase política, y rápidamente ya tres partidos políticos se comprometieron en qué van a hacer en el sector agropecuario si son gobierno el año que viene: el Frente Renovador, la UCR y el PRO».
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