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Por la ecuación negativa del maíz, ya anticipan una menor siembra

Bagniscamisa

Las hectáreas caerían en el próximo ciclo, dejando la puerta abierta a la expansión de la soja. El recorte sería del 25%. Alertan por las consecuencias ambientales. Los productores piden eliminar retenciones
Después del dramático informe difundido por diferentes entidades del campo con respecto a la pérdida de rentabilidad que afrontará el maíz en la próxima campaña, en la que sólo obtendría ganancias el 7% de la superficien nacional, los productores ya anticiparon que el área destinada al cereal volverá a recortarse este año.

«Este año claramente vamos a tener una menor superficie destinada al maíz, con todo lo que ello implica para nuestra región. Según los cálculos previos sería un 25% menos», explicó el presidente de la Sociedad Rural de Río Cuarto, Eduardo Bagnis.

La presidenta de una de las entidades firmantes del documento nacional, María Beatriz «Pilu» Giraudo de Aapresid, recordó que «es un tema que se viene agravando mes a mes. Por un lado, la problemática comenzó con el manejo de los mercados, los ROE, luego con la inflación permanente los costos se fueron a las nubes y más en el maíz donde los valores son mucho más elevados que la soja; y ahora caen los precios. Se completa con los fletes que tienen una incidencia enorme y con este nivel de precios el maíz se torna con margen negativo en el 93% de la superficie nacional si se dan los valores históricos de producción», señaló la dirigente.

Giraudo destacó que «las estimaciones que vienen dando las distintas entidades para la siembra muestran que será menor este año. Y sobre todo hablando con las empresas proveedoras de insumos, que son un indicador, donde las compras están muy limitadas con respecto a otros años. No hay fluidez en la venta de insumos como en los años previos. Estamos muy preocupados por la situación», dijo.

Por la tarde, la Bolsa de Comercio de Rosario le puso cifras a lo que adelantaron desde temprano los productores. El informe semanal de GEA (Guía Estratégica para el Agro), dio cuenta de un hecho preocupante: la caída en la intención de siembra de maíz en la zona núcleo para la nueva campaña, sobre la base de encuestas que marcan un potencial 20% menos de área maicera en la zona núcleo. Esto provendría de una baja del 24% en la superficie de maíz de primera y un 13% menos del tardío, con respecto al ciclo anterior. «En los últimos 11 años, los costos del maíz crecieron más que el precio del grano», detalló la Bolsa.

Bagnis remarcó el perjuicio que implica esta situación del maíz para la zona «no sólo por la necesidad de rotar cultivos, sino por la mayor posibilidad de agregar valor que tiene el grano. En nuestra región podemos pensar lo que implica en alimento de aves, porcinos, bovinos y leche, además de la industria del etanol que viene creciendo de manera significativa. Todo eso supone desarrollo y mano de obra en la zona», destacó el presidente de la Sociedad Rural.

El planteo central de los productores y entidades del campo parece apuntar hacia las retenciones, aunque no es el único ítem que destacan a la hora de hacer un análisis sobre los motivos del desajuste en la ecuación maicera. Es que, en el otro extremo, el precio de los granos no es algo que se pueda manejar, depende de los mercados internacionales. Es por eso que la lupa se posó sobre los costos y allí además de la carga impositiva se suman los fletes. Una vez afrontada la carga tributaria, un flete desde Río Cuarto al puerto de Rosario se lleva poco más de un tercio de la carga.
Esto es, de un camión de 3 toneladas de maíz, una está destinada a pagar el servicio.
David Miazzo, economista de Fada, explicó a PUNTAL que el promedio nacional es que el 26% de la carga se la lleve el flete a puerto. «Eso es una media nacional para un flete de 260 kilómetros más un flete corto de 30 kilómetros al acopiador. En el caso de Río Cuarto llega al 35% por los 400 kilómetros que nos separan de Rosario», explicó Miazzo.

«Desde hace tiempo venimos advirtiendo esto porque sabemos que en el caso del maíz, igual que con el trigo, va disminuyendo mucho el área de siembra y ambos son básicos para mantener las propiedades del suelo. Por eso el alerta es máxima», remarcó Giraudo.

Para el presidente de la Sociedad Rural de Río Cuarto, la salida pasa por revisar las retenciones. «Hay que eliminar los derechos de exportación para el maíz, porque además tenemos una gran distorsión de precios relativos. Estamos cada vez más en un contexto de agricultura centrípeta, donde los números sólo cierran en las zonas cercanas a los puertos», indicó Bagnis.

Giraudo advirtió al mismo tiempo que «en el caso del trigo estuvimos batallando, para que se aproveche el nivel hídrico de los suelos. Ahora lo hacemos con el maíz. Si terminamos una campaña con el 60% de los granos del país que corresponden solo a soja, en estas condiciones eso puede profundizarse más aún. Es un incentivo más para la expansión de la soja. Y por eso la preocupación es enorme», remarcó la
dirigente.

 

Las voces

 

María Beatriz Giraudo (Aapresid): «Es un incentivo más para la expansión de la soja. Y por eso la preocupación es enorme. La necesidad de actuar y tomar decisiones es ahora».

 

Eduardo Bagnis (Sociedad Rural de Río Cuarto): «Hay que eliminarle retenciones, porque hay una gran distorsión de precios relativos. Tenemos un contexto de agricultura centrípeta, donde los números sólo cierran en las zonas cercanas a los puertos».

 

Gonzalo Dal Bianco
[email protected]