
El presidente de la Rural de Río Cuarto, Eduardo Bagnis, y el titular de Cartez, José Manubens Calvet se refirieron a la «década depredada». Para los dirigentes «el relato no coincide con la realidad».
El titular de la Sociedad Rural de Río Cuarto, Eduardo Bagnis, se quejó por el «contexto político de marcado clientelismo estructural, la fuerte injerencia del Estado en el ámbito privado, el poco respeto de los derechos de propiedad, el avasallamiento de las instituciones, la corrupción arraigada, la negación de la realidad y el desprecio a vincularse con el mundo» que tiene el gobierno de la presidenta Cristina Fernández de Kirchner.
En su discurso en la apertura de la Exposición local, el dirigente sentenció que estas políticas llevan a «una fuerte fuga de capitales, a la falta de inversiones directas, al desfinanciamiento externo, y al desborde del gasto público que debe cubrirse con expansiones monetarias que son las que alimentan el proceso inflacionario».
Por ello criticó la «impericia de un gobierno que a pesar de ser el que más recaudó en los últimos cien años, también fue quien más dilapidó los recursos con su política burocrática y clientelista, produciendo un fuerte consumo de stock de capitales públicos y privados, concentrando la riqueza y consolidando la pobreza al límite tal que no se anima a divulgar en las estadísticas públicas».
Bagnis consideró que es necesario «quitar todas las cargas al comercio de productos agropecuarios que producen una increíble transferencia de recursos hacia otras actividades y sólo han servido para estancar, cuando no a bajar, la oferta de determinados bienes, con el consiguiente aumento de precios y desincentivo a la producción, perjudicando a los dos extremos de la cadena, el consumidor y el productor».
El dirigente pidió «políticas ganaderas en serio, que den señales claras para el productor», y entre otras medidas eliminar las retenciones, cumplir con la cuota Hilton y anular los ROE.
Asimismo reclamó «quitar con urgencia las retenciones en maíz» porque se avizora una importante caída en la siembra y a producir más leche.
Bagnis bregó por «seguridad jurídica, independencia de los poderes, reconocimiento del federalismo, respeto a las leyes de coparticipación y autonomía de los organismos de control».
Crítico panorama
Por su parte, el titular de Cartez, José Manubens Calvet, ponderó el buen diálogo que las entidades mantienen con el gobierno provincial y criticó duramente las políticas que lleva adelante la Nación.
«Cristina exhortaba a cuidar lo que hemos logrado, pero el relato no se condice con la realidad», dijo. El dirigente habló de la «década rapiñada» y consideró que al Gobierno nacional sólo le interesa «el populismo demagógico».
Al fundamentar su sentencia de «década rapiñada», graficó que se cerraron 130 frigoríficos, que quedaron 15 mil empleados en la calle, que se llevan siete años de incumplimiento de la cuota Hilton, que se cerraron siete mil tambos y que se perdieron 10 millones de cabezas de ganado.
También manifestó que a raíz de las políticas nacionales hay dos grandes perjudicados: el productor y el consumidor. «No tienen piedad por la población», sentenció.
En otro párrafo, historió que Elpidio González, ex vicepresidente de Marcelo T. de Alvear, renunció a sus derechos de cobrar lo que le correspondía como ex funcionario nacional, y se dedicó a «vender anilinas Colibrí en las calles de Buenos Aires», y terminó sus días en un hospital, sin dinero ni quien se encargara de cuidarlo.
Y contrapuso este ejemplo de la historia argentina con un «mequetrefe corrupto de la catadura de Amado Boudou».
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