Facebook
Twitter

Beneficios ambientales y sociales de la agricultura de precisión

agricultura-de-presicion

La sustentabilidad de los sistemas agropecuarios, entendida en sus tres dimensiones: ecológica, económica y social es el desafío en el cual se encuentran numerosos investigadores de la Argentina, para generar tecnologías que minimicen el impacto ambiental y social de una estratégica actividad económica como la agricultura.
Si bien es cierto que la Agricultura Argentina ha incrementado en las últimas décadas notablemente su productividad, es necesario profundizar las tecnologías de procesos (generación de conocimiento agronómico) que favorezcan la sustentabilidad en todas sus dimensiones. Entre estas tecnologías se destaca el manejo sitio específico de cultivos que tiende a reconocer la variabilidad y vulnerabilidad ambiental al momento de la toma de decisiones.
El desarrollo del manejo sitio específico de cultivos, que quiere decir variar espacialmente decisiones como fecha y densidad de siembra, genética, cantidad de fertilizantes y fitosanitarios, entre otras, ha permitido considerar en cada metro cuadrado del campo determinar cuál es la mejor combinación que genere la máxima productividad con el menor impacto ambiental.
Tradicionalmente estas decisiones se tomaban de manera uniforme dentro de cada lote comercial de producción. Desde la utilización del geoposicionamiento global mediante GPS y el empleo de máquinas de distribución variable de semillas e insumos, es factible cambiar este manejo tradicional al manejo sitio específico.
Debe entenderse que un «sitio» es una unidad de tierra cuya funcionalidad es similar entre distintos puntos espaciales de la misma pero diferente de otra unidad de tierra. Generalmente a estas unidades se la reconoce como «zonas de manejo». Cuando estas zonas de manejo son debidamente caracterizadas, se pueden utilizar de manera diferenciada gracias a las herramientas de agricultura de precisión.
Cuando se practica un manejo uniforme dentro de un lote de producción, es factible que sectores dentro del mismo reciban una práctica inadecuada que generalmente conlleva un impacto negativo sobre el ambiente, por ejemplo las lomas de suelos medanosos de la región de Río Cuarto seguramente requieren diferentes niveles de fertilización que los bajos más fértiles. Además, el clima anual genera distintos grados de variabilidad que debieran considerarse al momento de la toma de decisiones.
A partir de numerosos estudios que se están realizando en distintas universidades y centros de investigación de la Argentina y otros países, ha sido posible elaborar modelos de producción que consideran esta variabilidad ambiental, espacial y temporal, cuyo uso se traduce en un sostenimiento de la productividad con una disminución del impacto ambiental de la misma.
Particularmente en la región centro sur de Córdoba son numerosas las experiencias que técnicos y productores han y están realizando en este sentido con grandes aportes al conocimiento agronómico y ecológico de la región. En este sentido, en la Facultad de Agronomía y Veterinaria de la Universidad Nacional de Río Cuarto se ofrece a los alumnos del grado y posgrado formación especializada en agricultura de precisión desde hace varios años, siendo una de las instituciones educativas pioneras en esta materia en Argentina, con Ingenieros Agrónomos ya formados en esta técnica.
Por otro lado, son numerosos los productores agropecuarios sensibilizados con los problemas de la sustentabilidad que han adoptado el manejo sitio específico como una herramienta donde todos ganan, porque se mantiene la productividad, se sostiene el ambiente y se genera desarrollo regional.
El uso de la agricultura de precisión, exige máquinas precisas y especializadas (muchas de las cuales son fabricadas hoy en día en la provincia de Córdoba) conjuntamente con una mayor capacitación técnica por parte de maquinistas, productores y técnicos, lo cual ha provocado un incremento en la demanda de mano de obra calificada. Esta situación ha impulsado un mayor desarrollo económico en la provincia, el cual puede favorecerse aún más si se gestionan políticas adecuadas.
Por los beneficios antes enunciados, países como Alemania, Francia, Italia, Australia, Canadá, Brasil y Estados Unidos han señalado a la Agricultura de Precisión como una tecnología de desarrollo estratégico para sus países y por ello es fuertemente impulsada por sus sociedades.
En relación a la adopción de estas tecnologías, la Argentina ocupa el segundo lugar a nivel mundial detrás de los Estados Unidos y por este motivo debería impulsar su crecimiento y desarrollo mediante el apoyo del ámbito político, científico, empresarial y social para lograr una mejor y más sustentable producción de alimentos que genere el desarrollo económico que este país necesita y se merece.

 

Dr. Gabriel Espósito, Profesor Asociado de Producción de Cereales, Facultad Agronomía y Veterinaria – Universidad Nacional de Río Cuarto

 

PUNTAL