Las autoridades del banco oficial «blanquearon» una situación que venía siendo denunciada por los productores. Para la Sociedad Rural Argentina se trata de una práctica «discriminatoria» y «extorsiva»
El Banco Nación comunicó a los productores ruralistas que sólo financiará a quienes demuestren «no contar con existencia de granos de soja» al momento de solicitar los créditos, una medida que fue cuestionada por la Sociedad Rural Argentina (SRA).
En cartas enviadas a los ruralistas, la entidad oficial aseguró que: «la asistencia crediticia sólo se podrá otorgar a aquellos clientes que demuestren no contar con existencia de granos de soja al momento de solicitar/contabilizar la operación».
Según estimaciones, los ruralistas tienen acopiado alrededor de 22 millones de toneladas de soja -poco menos de la mitad de toda la cosecha-, equivalentes a unos 7.700 millones de dólares, que difícilmente sean liquidados antes de fin de año y pese al acuerdo firmado entre el Gobierno y las cámaras cerealeras exportadoras.
De acuerdo con la comunicación de la entidad financiera, los productores que requieran préstamos deberán presentan un formulario en el que informen sus tenencias al 31 de agosto pasado.
Si los productores efectuaron ventas con posterioridad a esa fecha, deberán presentar la documentación o facturas respaldatorias.
La medida abarca también a los cheques de pago diferido, descubierto en cuentas corrientes, tarjeta de crédito Agronación, tarjetas de crédito particulares y corporativas.
Quejas ruralistas
«Estas restricciones forman parte de una práctica discriminatoria y extorsiva que tiene como único fin obligar a los productores de soja a vender hasta el último grano de la cosecha, cuya liquidación está en los mismos niveles que el año anterior», manifestó en un comunicado de la SRA que preside Luis Miguel Etchevehere.
Agregó que «la decisión de bloquear el financiamiento a los productores de soja desconoce los tiempos del campo y la gravedad de la situación económica que vive el país». Explicó que «con una inflación del 41% el productor de granos no tiene otra forma de preservar el valor de sus ingresos que vender escalonadamente su producción».
«Si hubiera vendido toda la soja al momento de la cosecha, la inflación hubiera deteriorado ese ingreso y no hubiera tenido forma de encarar la compra de insumos para la siembra siguiente», explicó la SRA.
Néstor Roulet, ex vicepresidente de CRA, había anticipado que no sólo se negaban créditos sino que además se iba bajando el monto autorizado para el uso de la tarjeta de crédito Agronación, y calificó estas medidas de una «extorsión» al sector. «Esto es una extorsión. Un banco de fomento estatal no puede hacer esto», afirmó.
Según Roulet, ante la restricción del Nación hay más productores recurriendo a endeudarse con empresas cerealeras a tasas «problemáticas» para conseguir dinero.
Desde la Sociedad Rural de Río Cuarto, su presidente, Eduardo Bagnis, dijo que los productores ya están cansados de aclarar a todo el mundo que el bajo precio es el mal menor que sufren los productores: «El hombre de campo está acostumbrado a las variaciones de precios, pero ahora soportamos también la presión de las retenciones y del impuesto inflacionario, más un desdoblamiento cambiario que nos hace vender a un dólar de $9 y comprar insumos con un dólar de más de 15 pesos. Eso es peor que una baja en las cotizaciones».
El problema, a su juicio, es que con la denominada ley de abastecimiento, las actuaciones de la AFIP –siempre lista para visitar a los productores- y el «apriete» mediático, se quiere obligar a mal vender los granos, que son su moneda de cambio para afrontar la próxima campaña y sus gastos operativos.
PUNTAL TRANQUERA ABIERTA