
Así lo dijo el presidente de Maizar, Gastón Fernández Palma, en nombre de las cadenas de valor de los granos
En el tradicional encuentro de fin de año, Gastón Fernández Palma, presidente de Maizar, leyó un fuerte discurso señalando que la producción de los granos de los principales cultivos genera quebrantos, en gran parte por las distorsiones que el Gobierno introduce en los mercados a través de los ROE y las retenciones. Y lo hizo acompañado por los presidentes de las otras grandes cadenas: de Argentrigo, Matías Ferreccio; de Acsoja, Rodolfo Rossi; y de Asagir, Luis Arias.
Recordó Fernández Palma que el año pasado, para esta misma fecha, las cadenas felicitaban a Carlos Casamiquela por su nombramiento al frente de Agricultura, y enumeraban los siguientes reclamos y necesidades del sector:
– Eliminar las trabas a las exportaciones o ROEs, derogando la Resolución 543/2008
– Aliviar la excesiva presión impositiva
– Resolver el problema de la inflación
– Disminuir los aranceles de exportación, que tornan inviable el desarrollo de la actividad en áreas alejadas a los puertos y muy difícil para las demás, hasta lograr su completa eliminación.
– Corregir los atrasos en devoluciones de saldos de IVA.
– Promulgar la Ley de Fitosanitarios
– Evitar que los Mercados a Término sean amenazados por las nuevas exigencias para operar.
– Optimizar los flujos logísticos del país. En particular ferrocarriles, rutas e hidrovía.
– Agilizar los controles aduaneros en las inspecciones de buques
– Responder firmemente frente a atropellos sobre la propiedad privada, tanto cuando grupos sin respaldo científico impiden la puesta en marcha de una planta, como cuando a instalaciones existentes se les pretende condicionar su libertad.
«Como conclusión, pedíamos que el sector público se comprometiera a corregir distorsiones en un camino pactado, sin demoras, sin pausas, con fechas ciertas, con compromiso y siempre en la seguridad que esa mejora alcanzable terminara en mayor bienestar para todos los habitantes de esta Nación», afirmó, para advertir que la compleja situación que teníamos hace un año, que en cierta manera estaba amortiguada por los altos precios internacionales, se ha transformado en muchos casos en una situación extrema.
Destacó Fernández Palma que la inflación torna cada vez más compleja la toma de decisiones en nuestro sistema productivo. Los márgenes de los cultivos son negativos en casi todas las regiones. El cepo cambiario genera una mayor brecha, que se suma a las barreras, a las trabas a la importación y a la caída de reservas. «Todo esto, en conjunto, refuerza los aumentos de precios y de costos y hace cada vez más incierto el escenario para la toma de decisiones y la obtención de insumos claves para la producción. Este efecto también se ve reflejado en el incremento del costo de la energía, en particular el costo del combustible».
Lamentablemente, todos los puntos que los preocupaban en aquel momento, con la situación actual de precios en baja, en un contexto climático complejo, solo han empeorado. «Como comunidad agroalimentaria, queremos ser parte de la solución, como fuera planteado en el lema de un reciente seminario. Pero para esto necesitamos generar una visión conjunta que incluya a nuestros gobernantes, actuales y futuros. Debemos como país cambiar la visión del agro, queremos ser una fuente de desarrollo y no una mera fuente de recaudación. Somos un país con una comunidad agroalimentaria profesional, comprometida y orgullosamente argentina», manifestó el presidente de Maizar, para añadir que nuestros competidores de la región lo han entendido y han generado una visión que hoy les permite ser protagonistas y desarrollarse. «Nosotros seguimos auto condenándonos al estancamiento mientras el mundo avanza y nuestros lugares son ocupados por otros», indicó.
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