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También hay problemas con los caminos rurales

JavierRotondo1WEB

«Los consorcios hacen lo que pueden por mantenerlos, pero están faltando obras de infraestructura», dice Javier Rotondo
A las grandes pérdidas que sufrió en su campo de la zona de Santa Flora, al sur de Río Cuarto, el médico veterinario Javier Rotondo, vicepresidente de la Sociedad Rural, agregó la destrucción de los caminos rurales que, en muchos casos, están prácticamente intransitables.
En diálogo con Tranquera Abierta desde su propio campo, Rotondo comentó ayer que en su caso la tormenta del 29 de diciembre vino con una ráfaga de viento «impresionante y muchísimo granizo», que derrumbó muchas plantas, algunas arrancadas de raíz; corrales rotos, y el finalizar dejó un manto de 20 cm de piedra. «Estimamos que la piedra causó daños en 200 hectáreas de lotes de soja que estaban en estado de V7 y V8, un estado vegetativo importante. Hay lotes perdidos totalmente y otros con menos daño, de manera que el promedio de pérdida ronda el 70%. El campo tiene 300 hectáreas y había lotes con maíz en el sector este que afortunadamente sufrieron daños menores», indicó.
Expresó el profesional que en la zona la tormenta se manifestó con mayor intensidad en una franja que va desde La Gilda hasta cerca de Holmberg, pasando por Bio4, donde –según se informó- causó daños inicialmente estimados en 10 millones de pesos.
«Es una campaña muy compleja porque había zonas en el sur provincial que estaban necesitando agua, en algunas no se había podido sembrar todavía, y ahora les llegó la lluvia pero con daños por viento y piedra. En general, en la gran mayoría del área cercana a Río Cuarto, los perfiles de humedad son buenos y los cultivos evolucionan favorablemente. Lamentablemente, donde cayó piedra y hubo que resembrar, los rendimientos ya no serán los habituales», advirtió.
Consorcios sobrepasados
En cuanto a los caminos rurales, Rotondo destacó inicialmente el esfuerzo realizado por los consorcios camineros, que hacen lo que puede con los fondos que les llegan –muchas veces a destiempo- con caminos que con la maquinaria pesada que los recorre cuando caen 60 mm de golpe como ocurrió ahora, «el agua pega y corre, y con la que les llega de los campos, se destruyen muchísimo».
Dijo al respecto que lamentablemente el agua de los campos sigue volcándose en los caminos y como éstos no se altean, se les hace una refacción como para volverlos transitables de nuevo, pero se van haciendo cada vez más profundos y se transforman en verdaderos reservorios y cauces de agua. Entonces se cortan y se vuelven intransitables de nuevo.
«En general, la transitabilidad de los caminos de lo que son las redes secundaria y terciaria es sumamente compleja. Hay pensar que estamos en enero y en unos tres meses comenzarán a cosecharse los cultivos de primera siembra, y con tolvas y cosechadoras se volverá más complejo todavía», afirmó, para reiterar que los consorcios «hacen lo que pueden cuando cobran las certificaciones de obras hechas con atrasos de hasta 6 meses, pese a que los productores aportamos para los fondos específicos del Impuesto Inmobiliario Rural. Como la provincia está acuciada como todos por los problemas económicos, a veces se desvían los fondos hacia otros destinos y el dinero no llega en tiempo y forma a los consorcios».

PUNTAL TRANQUERA ABIERTA