Aunque al ministro Axel Kicillof le encanta criticar a los consultores privados por «equivocarse» con los números, las cifras del déficit fiscal indican todo lo contrario de lo que afirma el Gobierno.
En febrero, el déficit primario (antes del pago de deuda) ascendió a $ 13.547,9 millones, 140% más que los $ 5627,1 millones de un año atrás, se informó ayer. En el primer bimestre del año, el déficit fue de $ 15.005,3 millones. En el presupuesto el Gobierno fijó un superávit primario de $ 50.448 millones para todo el año. Sin embargo, analistas privados consideran que el resultado se acercará a un déficit equivalente al 5% del PBI. Cabe recordar que en 2004 el Gobierno logró un superávit del 4%.
El déficit provoca mayor necesidad de emisión monetaria e inflación. En febrero hubo una brecha de 10 puntos entre el crecimiento del gasto (39%) y el de los ingresos (29%), lo que explica el desequilibrio. El déficit se produjo pese a que el Tesoro fue asistido con $ 2418,7 millones de la Anses y el Banco Central.
En particular, el Tesoro recibió $ 2201,2 millones de la Anses y $ 37,3 millones del BCRA, frente a $ 1751,2 millones de rentas de la propiedad girados hace un año ($ 1501,6 millones de la Anses y $ 128,9 millones del BCRA).
El director de Prefinex, Nicolás Bridger, dijo a LA NACIÓN que «en febrero continuó el deterioro de la situación fiscal, producto de un gasto primario que crece 10 puntos porcentuales por encima de los ingresos: 39,1% interanual versus 29,7 por ciento».
Así, según el economista, «el déficit primario, excluyendo rentas de la propiedad, totalizó en febrero $ 15.966 millones, cuando en igual mes de 2014 el déficit había sido de $ 7359 millones. En el acumulado del primer bimestre el déficit primario fue de $ 22.160 millones frente a $ 9668 millones de igual período de 2014».
Bridger pronosticó que «es probable que esta dinámica continúe durante todo 2015, teniendo en cuenta que no se espera que la recaudación presente un salto en su tasa de crecimiento y que el gasto se mantendrá con un crecimiento cercano al 40% en el actual contexto electoral». Por lo tanto, Prefinex pronosticó para todo el año un déficit primario (excluyendo rentas de la propiedad) cercano a $ 270.000 millones (5% del PBI).
Por Martín Kanenguiser | LA NACION