El ingeniero Francisco Demarchi, de la Sociedad Rural de Río Cuarto, consideró que prácticamente al inicio de la época de siembra en el sur de Córdoba, no se está registrando el habitual movimiento de insumos.
Como ya ocurriera en los últimos años, la siembra de trigo tendría una importante caída en la región, cuando a nivel país se estiman disminuciones de área del 10% en general y de 25% en la zona núcleo.
Para el ingeniero agrónomo Francisco Demarchi, vicepresidente de la Sociedad Rural de Río Cuarto, en esta zona también se sembrará menos y se lo hará con menor inversión en tecnología, debido al elevado rinde de indiferencia, de 25 quintales por hectárea, cuando los rendimientos normales están entre 15 y 20 quintales por hectárea.
El profesional, que además de productor agropecuario en la zona de La Aguada es representante de un semillero privado, la superficie no caerá más debido a que muchos productores lo usan como cobertura. «Pero no le van a poner tecnología, si viene bien y sino igual. La siembra en la zona empieza históricamente el 5 de mayo y ahora no estamos viendo mayor interés por la compra de insumos», afirmó.
Dijo además que el año electoral le suma dudas a los productores. Entonces se sembrará trigo a bajo costo esperando a ver cuál será su estrategia para la campaña de granos gruesos. Ni los pooles de siembra tienen claro el panorama. Entonces se incorpora la gramínea a la rotación, se va ganando tiempo y se espera septiembre / octubre, para ver qué pasa con los precios en EE.UU. y ahí se va a decidir si pulverizarlo o dejarlo para cosecharlo en octubre. «En la zona estamos a tiempo de sembrar soja en noviembre y maíz en diciembre, cuando además se tendrá más en claro el panorama político para el año próximo, cuando se levante esta cosecha», afirmó Demarchi.
Explicó además que los molinos harineros de Córdoba tienen la capacidad de moler toda la producción de la provincia, pero como acá disminuyó hasta un 70% la producción de trigo, viene grano en contra flete, con mayores costos, a molerse en los molinos cordobeses. «Esa caída de área se amortiguó el año pasado porque el otoño fue húmedo. Se sembró pero con baja tecnología, poco fertilizante, poco manejo, se hizo como cobertura y fue trigo de baja calidad y con problemas de comercialización, todavía hay circulando en los campos. «Sabemos que el 95% del maní se hace en el sur de Córdoba y ese maní sale a trigo, y por otro lado con el tema de malezas resistentes se hace como cobertura, es parte del manejo, pero siempre con bajo costo», indicó.
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