Es el margen neto que dejó en el departamento Río Cuarto la campaña récord que acaba de finalizar. En promedio, en la provincia bajó 50% la utilidad. Para los que alquilaron, las cifras quedaron en rojo
Tal como se destacó el fin de semana, el resultado final de la campaña de soja tiene dos caras bien diferentes: en lo productivo fue claramente positivo, con una nueva marca récord tanto en el departamento Río Cuarto como en la provincia en general; sin embargo, el dinero ingresado por ese volumen de granos es significativamente menor que hace un año.
Pero eso no es todo. Porque la ecuación económica además muestra dos realidades para los productores: en el caso de aquellos que sembraron en campo propio el margen neto se redujo significativamente de 314 dólares a 60 por tonelada; mientras que los que alquilaron directamente terminaron con ecuación en rojo dentro del departamento Río Cuarto.
Según el último informe de márgenes difundido por la Bolsa de Cereales de Córdoba, la campaña que finaliza dejó al departamento entre los seis con resultados negativos dentro de la provincia con 4 dólares de pérdida.
«A pesar de los rendimientos y la producción récord de soja en Córdoba durante la campaña 2014/15, los márgenes cayeron en promedio un 50% respecto al ciclo anterior. Menores precios a nivel internacional y mayores costos internos fueron la combinación perfecta para la menor rentabilidad agrícola», explicó el informe de la Bolsa de Cereales.
De acuerdo con ese estudio, el margen bruto para soja en campo propio cayó un 52% respecto de la campaña precedente debido a que el rendimiento récord no alcanzó para compensar el incremento de los costos y la caída en el precio. El rinde de indiferencia se ubicó en 25,8 quintales, 9,3 quintales más que en 2014. Los gastos de estructura aumentaron, pero el margen neto continúa siendo positivo.
En campo arrendado, con un rendimiento promedio de 36,2 quintales como el alcanzado en esta campaña el margen bruto fue de U$S 30 por hectárea. Mientras que con rendimiento menor a 34,8 quintales, producir soja en campo arrendado no fue rentable en esta campaña de acuerdo con el estudio de la Bolsa.
Todos los departamentos de la provincia presentan márgenes positivos; sin embargo, los resultados obtenidos se encuentran considerablemente por debajo de los de la campaña previa. Marcos Juárez obtiene el mejor resultado en campo propio, aunque su margen bruto cayó U$S 320 respecto del año pasado. Tulumba presentó una buena performance, con un margen bruto de U$S 284 por hectárea, principalmente por su rendimiento de 38 quintales por hectárea.
Los departamentos de Traslasierra, San Alberto y San Javier, son los únicos que incurren en pérdidas con un margen bruto negativo de U$S 121 y U$S 2 por hectárea respectivamente. «Es importante destacar que ambos departamentos tienen la mayor parte de su superficie bajo riego», aclara el estudio
En campo arrendado, los departamentos Marcos Juárez, Tulumba y General San Martín presentan los márgenes más elevados con U$S 321, U$S 284 y U$S 273 por hectárea, respectivamente. Con relación a la campaña anterior, todos los departamentos presentan un deterioro en sus márgenes, con excepción de General Roca y Santa María.
Caída del precio de la soja y aumento de los costos
El precio de la soja en esta cosecha fue de U$S 214 por tonelada, siendo el más bajo de las últimas cinco campañas. A modo de comparación, se ubicó U$S 43 por debajo del promedio de los últimos diez años y fue U$S 104 menor al de la campaña pasada.
«El contexto internacional explica el bajo valor de la oleaginosa: un dólar que se fortaleció y una abundante oferta global. El valor de la soja en pesos acompañó la caída internacional ya que el tipo de cambio se mantuvo estable durante el período analizado», señaló el informe.
Y aclaró: «Por el lado de los costos, su incremento obedece a factores internos como consecuencia de la inercia inflacionaria y el reajuste de los sueldos». Una forma de observar este comportamiento, que propone la Bolsa, es a través de la relación insumo producto que indica la cantidad de quintales de grano necesarios para adquirir una cierta cantidad de insumo. Es decir, indica el poder adquisitivo en términos de granos.
En los rubros más importantes, la relación subió, no sólo por el incremento en el precio de los insumos sino también por la caída en el precio de la oleaginosa.
El flete fue el ítem que más subió: mientras que en 2013/14 se necesitaban 15 quintales de soja para transportar un camión (30 toneladas) en un trayecto de 100 kilómetros, en 2014/15 se necesitaron 26 quintales, lo cual representa un incremento del 77,6 por ciento en el costo.