
Lo decidieron unos 600 productores de toda la provincia reunidos ayer en Sinsacate, en reclamo de medidas urgentes por el quebranto del sector. Será en conmemoración del voto «no positivo» de Cobos
El 17 de julio de 2008 quedará para siempre en la memoria de los productores argentinos como aquel día en que el voto «no positivo» del vicepresidente de la Nación, por entonces Julio Cleto Cobos, echó por tierra con la resolución 125 de retenciones móviles elaborada por la gestión de la presidenta Cristina Fernández de Kirchner. Y por eso fue elegida como la fecha de otra gran movilización nacional impulsada por unos 600 productores reunidos ayer en Sinsacate, al norte de la ciudad de Jesús María, para protestar por la situación de quebranto en que se encuentran la mayoría de las actividades agropecuarias.
La reunión que logró congregar a miembros de sociedades rurales, filiales federadas, cooperativas y muchos productores autoconvocados, fue organizada por la Comisión de Enlace de Entidades Agropecuarias de la provincia de Córdoba, se concretó en horas del mediodía, cuando Marco Giraudo por Coninagro y José Manubens Calvet de Cartez; el director de la Sociedad Rural Argentina por Córdoba, Mariano W. Andrade, y el presidente de la Sociedad Rural de Jesús María, Atilio Carignano, entre otros, se dirigieron a los presentes para describir la difícil situación por la que atraviesan los productores, fundamentalmente por los números negativos de trigo, maíz, carne y leche, las frutas y otras economías regionales.
Los directivos de la Comisión de Enlace destacaron el trabajo a pérdida que los productores realizan en la mayoría de las actividades, recordando el último trabajo de Fada en el que se determinó que el Estado, en sus distintas jurisdicciones, se queda con el 93,5% de la renta agropecuaria y alertando sobre el virtual corte de la cadena de pagos en prácticamente todo el interior del país.
El malestar reinante entre los productores presentes hizo que luego de los discursos se generara un fuerte debate en el que las bases pedían a sus representantes que en lugar de organizar una nueva movilización antes de las elecciones nacionales, como se proponía, se tomaran medidas urgentes, mencionando entre ellas la realización de un inmediato cese de comercialización por no menos de 15 días.
Se coincidió finalmente en la convocatoria a una movilización nacional para el próximo viernes 17 de julio, fecha en que se cumplen siete años del histórico voto «no positivo».
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