
Para Javier Rotondo (SRRC) la crisis productiva se debe a las políticas erradas del Gobierno nacional. El ingeniero Marcelino (INTA) está preocupado por la falta de decisión de siembra. Tereszczuk dice que habrá más soja
El presidente de la Sociedad Rural de Río Cuarto, Javier Rotondo, consideró que la grave situación que denuncia el trabajo de AACREA en cuanto a la pérdida de viabilidad de la siembra de los dos principales granos que se producen en Argentina, es «consecuencia exclusiva» de la política intervencionista y de ahogo financiero hacia el sector productivo, que lleva adelante el Gobierno nacional.
«Es una ratificación de lo que veníamos diciendo, porque parece ser que todos nuestros pronósticos son desestabilizadores, pero después terminan siendo realidad. Hay trabajos contundentes que así lo dicen», afirmó Rotondo, en alusión al trabajo de AACREA, al tiempo que consideró que hay que volver al diálogo, porque el Gobierno no puede trabajar dándole la espalda a un sector tan dinamizador de la economía como es el campo.
Dijo además que está más que claro que convocando al diálogo y con dos o tres medidas acertadas que se tomen, «el productor ve una luz hacia el futuro, agacha la cabeza y se encierra en su campo a producir».
Y mencionó que lo que se necesitan son reglas del juego claras y algunas variables a tocar como la apertura de exportaciones, la no manipulación de los ROE –que quitan transparencia al negocio agropecuario, la reducción de la presión fiscal y el ataque a la inflación. «Lamentablemente, el Gobierno no lo entiende así. Sigue encerrado en su vorágine por llegar a diciembre por inercia y en someter a todo el que piense distinto. Con nosotros aún no lo logró, pero estamos ahí, porque no hay rubro productivo que se salve solo», afirmó, para concluir pidiendo que quien gane las elecciones, cualquiera sea su color político, debería convocar al diálogo apenas asuma.
En cuanto a las expectativas de siembra, Rotondo consideró que el maíz tendrá una baja muy grande, de alrededor del 40% en Córdoba, lo que tendrá serias consecuencias para la economía regional, dada la importancia de este cultivo para el sur provincial. «Y lo que se haga, se hará con hijos de híbrido, con la consiguiente pérdida de rendimiento y calidad», concluyó.
Desde el INTA, el ingeniero José Marcelino expresó su preocupación por la falta de definición de la próxima campaña, cuando en otros años, para esta época, estaba bien claro cuánto se sembraría de cada grano. «Ahora hay muy poca compra de semillas, gasoil y agroquímicos», afirmó, para manifestar su temor de que se siembre con baja tecnología, «sacando las semillas del silo bolsa».
A su juicio, esto sería un tremendo desperdicio, sobre todo en una campaña que se pronostica muy llovedora por la vigencia de un año Niño.
Por su parte, el ingeniero Natalio Tereszczuk, de la empresa AgroUcacha, coincidió con Marcelino en que la demanda de insumos está muy retraída, aunque consideró que los productores han visto ya en otras campañas que no conviene para nada sembrar sin tecnología. «Estoy de acuerdo con que se sembrará menos maíz que en las últimas campañas, pero no se resignarán rendimientos ni calidad. A mi juicio, se sembrará maíz tardío con la tecnología que corresponde y el área que se pierda seguirá transfiriéndose a la soja», precisó.
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