
La Cámara de Importadores de la Argentina informó que el Banco Central recortó el límite diario para el giro de divisas.
A tres semanas de haber reducido un 50% el límite que tienen las empresas importadoras para la compra de dólares sin la necesidad de contar con una autorización previa, el Banco Central volvió a recortar el monto, según denució la Cámara de Importadores de la Argentina (CIRA).
La comunicación a las empresas llegó, como es habitual, de manera informal a través de Whatssapp. Según la entidad, el límite diario de giro de divisas al exterior en concepto de pago por importaciones pasó de US$ 75.000 a US$ 50.000
«El monto autorizado no le alcanza a la mayoría de los operadores y esto es una realidad. Están empujando a las empresas importadoras cada vez más al vacío y hacen esto porque el Banco Central no tiene dólares», sostuvo el presidente de CIRA, Diego Antonio Pérez Santisteban, en diálogo con LA NACION.
Según preciso Santisteban, el 80% de lo que se importa va a la industria y a la producción y no tener reglas claras y previsibilidad deja a las empresas «al borde del abismo» al caer en «default comercial».
En tres años la pauta diaria de dólares que reciben las empresas que importan productos terminados e insumos para la producción se redujo a sólo 10% ya que en el 2012 el monto era de 500 mil dólares. En el sector además critican que las Declaración Juradas Anticipadas(DJAI) funcionan de manera «deficiente».
El mayor cepo a los importadores también se reflejó el miércoles último cuando el Banco Central canceló pagos en dólares al sostener que en Estados Unidos era feriado cambiario por «El Día del Vetrano» pero la medida afectó incluso las operaciones en euros.
«Esto es técnicamanete default comercial y causa que cada vez haya más amparos. Como contrapartida, además, sube el contado con liquidación y tiene un costo inflacionario en el mercado interno», aseguró Miguel Ponce, Director del Centro de Estudios para el Comercio Exterior del Siglo XXI.
La última vez que el BCRA había reducido el límite para giros «automáticos» de las empresas importadoras, el organismo conducido por Alejandro Vanoli , negó que la medida perjudique a los importadores y aseguró que sólo se trata de «mejorar la coordinación que hay entre los bancos comerciales y el y el BCRA en materia de información sobre las operaciones de venta de divisas a importadores».
Al respecto Pone sostuvo que «nadie pone trabas a que cada vez haya que informar más» pero que la medida lo único que hace es quitarle previsibilidad a los importadores. «Si un importador quiere girar US$100.000 puede pedir autorización al Banco Central, la cual no saldrá nunca, ingresar menos de US$ 50.000 o bien parcializar el pago», finalizó.
Diego Yañez Martínez LA NACION