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El flete, carga pesada para el agro: se lleva 45% de un camión de trigo

transp granos

Pese a los cambios en la ecuación económica que tuvo el sector por retenciones y la devaluación, el traslado de la producción sigue siendo clave. En maíz, desde Río Cuarto, implica un 37% de costo
Desde el 10 de diciembre hay en el sector agropecuario un indisimulable mejor clima a partir de la serie de medidas económicas que beneficiaron directamente al sector y le cambiaron de cuajo la ecuación incluso a producciones que estaban muy comprometidas el año pasado, como el trigo o el maíz.

Sin embargo, hay un complemento de este paquete de anuncios que incluso se llegó a insinuar por parte del Gobierno en su momento y que tiene que ver con la incidencia del flete, especialmente en las zonas más alejadas del puerto de Rosario. Entre ellas, la que conforman los campos de Río Cuarto.

Antes de finalizar 2015 hubo funcionarios de Agroindustria que apuntaron a la posibilidad de impulsar compensaciones de flete.

Es que la campaña 2014/2015 fue una de las más difíciles para el sector agropecuario nacional y provincial, especialmente en aquellas zonas que se encuentran a mayor distancia de los puertos de Rosario, debido al peso que representa el flete dentro de la estructura de costos.

Un informe de la Bolsa de Cereales de Córdoba destacó ayer que «si bien el cambio de contexto económico (eliminación de ROEs, eliminación y reducción de retenciones, depreciación cambiaria) tuvo por efecto recomponer el precio de los distintos granos, en algunas zonas de la provincia continuamos hablando de valores del transporte que equivalen al 40% del valor bruto de una tonelada de maíz, 45% de una tonelada de trigo, 28% de una tonelada de soja y 38% en sorgo».

En otras palabras, por cada tonelada de trigo, maíz o sorgo que vende un productor, el costo del transporte se lleva prácticamente la mitad de ese ingreso o casi un tercio en el caso de la soja. Con el remanente debe cubrir el resto de los costos productivos, comerciales, sueldos e impuestos generados durante la campaña.

Los cambios en la política económica y agropecuaria permitirían que la producción vuelva a ser viable en parte del territorio cordobés. «Sin embargo, es necesario que las autoridades continúen monitoreando las variables macroeconómicas y ejecuten políticas tendientes a disminuir los costos de logística y comercialización, ya que afectan negativamente los incrementos de eficiencia y productividad que puedan verificarse en los distintos sectores», destacó la entidad provincial.

Y agregó que para avanzar en este sentido, «el agregado de valor en origen es un aspecto fundamental de una política de desarrollo que permita utilizar la producción de las regiones más distantes, disminuyendo a su vez la incidencia del costo de traslado».

Sin embargo, advierte que «existen restricciones como la disponibilidad de recursos e insumos, capacidad de la matriz productiva y de infraestructura, capacidad de absorción del mercado interno y externo, que actúan como limitante, por lo que se debe trabajar de manera conjunta en toda la cadena para mejorar la competitividad y asegurar la sostenibilidad de los incrementos productivos», indicó la Bolsa.

«Mejorar y diversificar la matriz de transporte de cargas, con obras en puertos, hidrovías, rutas, caminos rurales, así como en el reacondicionamiento del sistema ferroviario son herramientas centrales para alcanzar estos objetivos. Igual de importante es que los sectores productivos coordinen esfuerzos y estrategias con los sectores de transporte para disminuir costos, lo que no significa resignar rentabilidad, ya que una mayor producción implica un mayor volumen de negocios para todos, especialmente si se logra potenciar el cultivo de cereales como el maíz y el sorgo, cuyo rendimiento por hectárea es ampliamente superior al de la soja», recomendó.

 

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