
El presidente de CRA sostiene que el sector minorista es el responsable del aumento del precio de la carne cuando la hacienda está en baja. «En la leche es peor. Creo que el comercio es tóxico para la cadena láctea», aseguró.
Luego de participar del histórico encuentro de la Comisión de Enlace con el ministro de Agroindustria, Ricardo Buryaile, y el jefe de Gabinete, Marcos Peña, el presidente de Confederaciones Rurales Argentinas (CRA), Dardo Chiesa, consideró que se abre una etapa histórica para el país y para el sector en particular, con una oportunidad de crecimiento que no hay que desaprovechar, al tiempo que reiteró su postura acerca de que el supermercadista y los comercios minoristas son los responsables del aumento del precio de la carne. Se refirió también a la influencia del sector comercial en la cadena láctea, en lo que consideró «una incidencia tóxica» para el sector productivo.
«Los carniceros y los supermercados están remarcando en exceso el precio de la carne, con el supuesto propósito de prevenir los futuros aumentos en los salarios, fletes y servicios públicos, entre otros costos», indicó, lamentando que esto ocurra luego de que el Gobierno tomara medidas que pueden favorecer el crecimiento de la producción.
Explicó el dirigente que en su caso particular espera tener un rol protagónico en las discusiones sobre el problema de la carne, dada su experiencia de los últimos años como miembro del IPCVA, que es el organismo que tiene toda la información y las estadísticas necesarias para tomar las medidas necesarias para evitar esa brecha tan grande entre lo que recibe el productor y lo que pagan los consumidores en las góndolas de los supermercados y en las carnicerías.
Destacó al respecto que el tema del precio de la carne preocupa sobre manera al Gobierno y por eso ocupó bastante tiempo de la reunión que mantuvieron con el Gobierno luego de varios años de diálogo interrumpido por la intransigencia de Cristina Fernández. «La idea es buscar la manera de trabajar de manera integrada con todos los componentes de la cadena cárnica, a fin de evitar abusos por parte de quienes tienen posiciones dominantes. El supermercadismo no se sienta habitualmente en las discusiones de las cadenas, y eso requiere de un tratamiento especial», puntualizó.
Explicó al respecto que muchos supermercadistas se manejan con prácticas reñidas con la ética comercial, con ofertas que generan una especie de «dumping interno» con respecto a otros productos, aprovechándose de la gran cantidad de productos que ofrecen –en algunos casos son más de 7.000- y de su fortaleza informática para manejar a discreción los márgenes con los que trabajan en cada uno de ellos.
«Esto les permite trabajar transversalmente, transfiriendo márgenes entre un producto y otro de manera que hay productos como la carne y la leche, donde provocan grandes diferencias que lamentablemente terminan enfrentando a los productores con los consumidores, cuando el problema está en otra parte de la cadena. En la leche, por ejemplo, el supermercadismo está ejerciendo un efecto realmente tóxico para el mercado», explicó.
Ganadería de cría
En un diálogo mantenido por intermedio del programa «Valor Agregado», de FM Libre de Río Cuarto, el ingeniero agrónomo José Marcelino (INTA) expresó a Chiesa la preocupación de los técnicos por la sojización del sector y porque la puesta a punto del sistema de cría, que es el motor de la ganadería, recién estaría concluyendo para cuando termine este gobierno.
Chiesa reconoció que estas cosas pasan a menudo porque los tiempos políticos no acompañan a los tiempos productivos. «En el encuentro con el Gobierno, la gente de FAA planteó crudamente a los funcionarios que aunque bajaron las retenciones, los productores estaban vendiendo el trigo a $600. Yo creo que ahora hay que analizar bien todo, hablar de sistemas de producción y ver cómo hacemos para aumentar la producción y evitar el riesgo de que se termine bastardeando el precio. Hay que crear un círculo virtuoso donde a todos los componentes de la cadena le vaya bien y que no pague el pato el consumidor. En eso estamos y hay que poner todas las pilas en esto», afirmó.
Comentó Chiesa que en la reunión con el Gobierno tuvieron oportunidad de conversar primero con el ministro de Agroindustria, Ricardo Buryaile, y con Marcos Peña, jefe de Gabinete, mientras que en segundo término tuvieron un encuentro con funcionarios de distintas áreas y técnicos de las cuatro entidades del campo.
«Los ruralistas le expresamos a Buryaile y Peña el agrado que sentíamos por retomar el diálogo con el Gobierno y les planteamos la necesidad de trabajar en conjunto», mientras que Peña nos transmitió el compromiso del presidente Mauricio Macri con la producción y que en breve organizarán un encuentro en la Casa Rosada, ya que en esta oportunidad no pudo participar.
Dijo entonces que en ese encuentro empezaron a hablar de la necesidad de crear espacios permanentes de diálogo, con comisiones técnicas para poder avanzar en los distintos temas que preocupan y ocupan a la dirigencia del sector.
La segunda reunión, más técnica, se celebró en el salón gris del Ministerio, y a su juicio fue sumamente productiva porque participaron todos los secretarios de la cartera y funcionarios de la AFIP, del INTA, del Senasa y del Banco Nación. «Se insistió allí en la necesidad de crear canales institucionales de diálogo, que no son sólo mesas técnicas sino que están insertas dentro de los organismos como en su momento fue Consejo Económico y Social del Banco Nación o el Consejo de Administración del Senasa, que fueron barridos por el kirchnerismos. Eran espacios donde los productores teníamos una importante participación en la discusión de políticas de desarrollo para el sector», afirmó, para destacar que la sugerencia fue aceptada por los funcionarios. «Y es más, la AFIP ya está trabajando con una mesa agropecuaria gracias a que Abad tiene una visión estratégica muy interesante sobre la necesidad de globalizar el análisis tributario con las provincias y los municipios, a fin de evitar la superposición de impuestos que quita competitividad a la actividad productiva».
Por supuesto que también se tuvo oportunidad de discutir los temas más urgentes, como el de la lechería, la carne y el trigo, mercados. «Fue una reunión muy interesante y a agenda abierta, a tal punto que habíamos planificado estar una hora y media que al final se hicieron más de tres horas de diálogo. No sólo eso, al final nos invitaron a que dialogáramos con la prensa que nos estaban esperando en la planta baja del edificio, sin la presencia de funcionarios. Y nos reiteraron que las puertas del Ministerio y de las distintas áreas de gobierno están abiertas para nosotros», señaló.
Ministro abrumado
Chiesa hizo un comentario acerca de la situación de presión en la que se ven obligados a trabajar los funcionarios nacionales, debido a la difícil herencia que les dejó el kirchnerismo, sobre todo en lo que respecta al sector agropecuario, que fue uno de los más castigados por su política intervencionismo y de discriminación hacia el campo.
«A Ricardo (Buryaile), que es un hombre nuestro, del movimiento ruralista confederado, lo vemos muy abrumado y apretado por los tiempos, porque muchos de los problemas del campo y de la agroindustria necesitan de soluciones urgentes. Está trabajando 14 horas diarias, recibiendo a muchísima gente. Tal es así que me comentó que no puede tener una hora de trabajo continuo en el Ministerio sin tener que cortar por una reunión», afirmó, para añadir que no les queda tiempo para analizar cada tema y tomar resoluciones. «Hasta ahora tienen una catarata de gente que les lleva problema, pero es el sesgo de apertura que quieren darle a su gestión. Y es realmente muy bueno que así sea porque son todas personas que conocen muy bien de qué están hablando. Nos evitamos destinarle demasiado tiempo al diagnóstico porque estamos hablando el mismo idioma. Nos abocamos a lo resolutivo. Yo creo que estamos ante una gran oportunidad para crecer», enfatizó.
Se refirió finalmente Chiesa a la discusión con el Gobierno sobre la Ley de Ordenamiento Territorial, tema sobre el que los funcionarios explicaron que están viendo la manera de que la administración de justicia sea más uniforme. «Como ustedes saben, si un pequeño productor incumple con la ley, recibe un castigo sumamente drástico. Si se trata de un productor grande, en cambio, puede conseguir un recurso de amparo que le dilata el problema por varios años y sigue haciendo lo que le da la gana», precisó, para concluir en que es muy bueno que todo esto se pueda discutir para modificar lo que haga falta de manera que se pueda producir de manera sustentable, sin perjudicar al ambiente y a los vecinos.
(PARA UN RECUADRO)
Entredicho con Williams
Días atrás, Chiesa mantuvo un entredicho con Alejandro Williams, vicepresidente de la Asociación de Propietarios de Carnicerías de Capital Federal, quien había responsabilizado a los productores por el aumento del precio de la carne.
«Es ridículo –dijo- porque los productores no somos productores de precios, que están librados a la oferta y la demanda. Y es mentira que los carniceros compren en Liniers, como dijo Williams, por a lo sumo le compran a frigoríficos y a matarifes». Y replicó a sus conceptos con la triste realidad de que cuando la hacienda aumenta en los mercados, su precio sube en las carnicerías. Pero hay largos períodos de baja de la hacienda –como el actual- donde los precios de la carne al público no sólo no bajan, sino que aumentan sin ninguna explicación razonable.
Dardo Chiesa cuestionó la autoridad de Williams para hacer comentarios al respecto, al decir que no sabe «a quien representa porque dice formar parte de una asociación de la que nadie conoce a su presidente». Y lo acusó de haber sido «un fiel alumno» de la «escuelita» donde Guillermo Moreno –otrora estrella K- les enseñaba como manipular los precios a la baja.
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