En la provincia de Córdoba los impuestos se llevan más del 60% de la riqueza que genera un campo

Así lo muestra un informe elaborado por el Ieral de la Fundación Mediterránea. La presión tributaria aumentó, pero aún está por debajo de la que hubo en los gobiernos de Cristina Fernández.

 

En la provincia de Córdoba, de cada 100 pesos de riqueza neta que genera la actividad agrícola realizada sobre un campo propio y bajo rindes normales, el Estado se lleva más de 60 pesos y al productor le quedan menos de 40.

Así lo señala un informe elaborado por los economistas Juan Manuel Garzón y Nicolás Torre del Ieral-Fundación Mediterránea.

Los investigadores realizaron el cálculo sobre dos unidades productivas “de referencia” ubicadas en las zonas Norte (Jesús María) y Sudeste (Marcos Juárez) de la provincia, en las que se suponen que se desarrollan planteos productivos y empresariales ajustados al potencial promedio de la zona, en campo propio, con tecnología constante y una producción estabilizada en los rindes anuales “normales”.

El principal cambio ocurrido en los últimos meses fue un nuevo incremento de las retenciones a los granos, que se potenció a principios de marzo cuando el derecho de exportación a la soja que se ubicaba en 30 por ciento, pasó a 33 por ciento.

 

Carga tributaria

 

La carga tributaria legal sobre el establecimiento de Jesús María (incluyendo principales impuestos que recaen en forma directa o indirecta sobre la actividad) equivale al 35,8 por ciento del valor de la producción (precios FOB) y al 62,8 por ciento del margen neto antes de impuestos.

“Es decir, de cada 100 pesos de riqueza neta que genera la actividad, desarrollada sobre campo propio y bajo rindes normales, 37 pesos quedan en manos del productor y 63 pesos deben ser transferidos vía diferentes impuestos al Estado (fundamentalmente, al gobierno nacional)”, ejemplifican Garzón y Torre.

En el ubicado en la zona núcleo, la carga tributaria equivale al 38,6 por ciento del valor de la producción y al 60,7 por ciento del margen neto antes de impuestos.

 

Variación

 

“Las últimas modificaciones al esquema de derechos de exportación (septiembre de 2018, diciembre de 2019 y marzo de 2020) aumentaron la carga tributaria sobre la actividad agrícola, revirtiendo la tendencia declinante que ésta mostrara en años previos, particularmente durante 2016, 2017 y buena parte del 2018”, indica el reporte.

En la zona Norte, la incidencia de los impuestos creció 6,1 puntos porcentuales en relación al período 2016-2019, cuando promedió el 56,7 por ciento. De todos modos, aún está por debajo del 72,8 por ciento que alcanzó en el primer gobierno de Cristina Fernández de Kirchner; y del 75,5 por ciento de la segunda administración de la expresidenta.

Esas etapas, recuerdan los economistas, fueron las que mayor presión impositiva tuvieron hacia el agro debido a que a las tasas de retenciones más altas que en la actualidad, se sumaba la exacción que generaba al efecto “cupos de exportación” sobre los cereales.

En el sudeste ocurre lo mismo: la carga actual supera en 5,7 puntos porcentuales al 55 por ciento de los últimos años, pero está por debajo del 70 por ciento y 71,1 por ciento de las dos últimas gestiones del kirchnerismo.

 

Fuente: Agrovoz.

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