Representa el nivel más alto en los últimos diez años, según el informe del Mercado Ganadero Rosgan.
Casi 11,6 millones de cabezas vacunas fueron faenadas en lo que va del año, lo que representa una suba del 1,2% con respecto a los primeros diez meses de 2019, el mayor nivel en diez años.
Así lo consignó este lunes el Mercado Ganadero Rosgan, al afirmar que «si bien la faena de vacas sigue muy alta producto de la fuerte demanda que aún ejerce China, en lo que va del año ha mermado en términos absolutos un 10% respecto de lo faenado en igual período del año pasado».
En octubre último con relación a igual mes del 2019, la faena bovina cae.
De acuerdo con los datos provisorios dados a conocer por el Registro Único de Operadores de la Cadena Agroindustrial (RUCA), en octubre la faena bovina alcanzó los 1,26 millones de cabezas, un 3,7% por debajo del mismo mes del 2019, pero levemente superior (14.700 cabezas) al dato de septiembre.
«Si tomamos la participación relativa respecto del resto de las categorías faenadas, octubre marca el quinto mes consecutivo a la baja. En los últimos tres meses la participación logró estabilizarse por debajo del 45%, nivel considerado de equilibrio en función de la composición y dinámica productiva del rodeo nacional», sostuvo el informe Rosgan.
Recordó que «ese número ha llegado a superar el 50% entre mayo y abril del año pasado. Si bien ese pico fue temporal y no llegó a configurar un proceso liquidatorio per se, ha llevado a una pérdida de más de 550 mil vacas y 200 mil vaquillonas en el último ciclo».
A diferencia de entonces, la composición de las hembras que han estado llegando a faena este año resulta más racional desde el punto de vista productivo.
«En los primeros diez meses del año, la faena de vacunos alcanzó los 11,6 millones de cabezas, el nivel más alto en los últimos diez años. Analizado de manera aislada este número, podría ponernos en una situación de alerta respeto del futuro del stock», indicó.
Sin embargo, consideró que «en términos relativos al stock disponible, tenemos una tasa de extracción que -medida a igual fecha- viene creciendo en los últimos 5 años en forma sostenida, sin comprometer significativamente el nivel de stock general».
De manera implícita, esto da cuenta de una mayor eficiencia productiva del rodeo por el trabajo de los ganaderos.