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“Somos eficientes porque si no, no hubiéramos sobrevivido”

“Si hay algo que somos los productores agropecuarios es eficientes, si no lo fuéramos, no hubiéramos sobrevivido hasta ahora”, fue la respuesta del presidente de la Rural de Río Cuarto, Heraldo Moyetta, al planteo del secretario de Ganadería de la provincia de Córdoba, Marcelo Calle respecto de la necesidad de incrementar la producción porcina en esta zona de manera eficiente.

La Rural de Río Cuarto, representada por su presidente, Heraldo Moyetta y su secretario, Alejandro Tonello, fue la anfitriona junto a Cartez, representada por su secretario de extensión, Sebastián Laborde, de la Mesa de Análisis de la situación actual de la Producción Porcina, que se desarrolló en el Salón Chopitea de la entidad ruralista primera mencionada. En el encuentro también estuvieron presentes, el secretario de Ganadería de la provincia de Córdoba, Marcelo Calle; la Med. Vet. Fernanda Jabif, por la Cámara de porcinos de la provincial de Córdoba, CAPPCOR; Néstor Ladú y Adrián Schifani, por la Cámara Argentina de pequeños y medianos productores porcinos, CaPEMppor, y José Luis Careggio, de Federación Agraria, por el Clúster porcino de Oncativo. Entre los asistentes se contó con la presencia de representantes del INTA Río Cuarto, de la Facultad de Agronomía y Veterinaria de la UNRC, y numerosos productores porcinos de Río Cuarto y de la zona.

Marcelo Calle, se encargó de aclarar, luego de la respuesta de Moyetta al planteo de la necesidad de eficiencia, que reconoce el increíble trabajo y la resiliencia de productores que, en el sector porcino se destaca más por tener un escenario de rentabilidad negativa, es decir, por seguir trabajando a pérdida, de un 10, un 20 e incluso un 30%, a veces. “La verdad que es admirable lo que hacen los productores de cerdos, la resiliencia que tienen y la pasión con la que hacen lo que hacen; me llevo de esta mesa una serie de temas como trabajo para hacer para que, entre todos, podamos encontrar las herramientas y aprovecharlas, para que no se cierren más unidades productivas y las granjas pequeñas puedan crecer y prepararse para el desafío que presenta el mercado, sobre más y mejor producción porcina”, aseguró Calle.

 

Frente a un escenario internacional que plantea una enorme oportunidad para la producción de carne de cerdo, con demanda en aumento y una disminución de la oferta por la caída desde hace algunos años de las exportaciones chinas; los productores porcinos de esta zona se encuentran ante el desafío, en medio de un escenario con rentabilidad a pérdida y casi sin oportunidades de financiamiento, de seguir apostando a mantenerse pero también con el imperativo de crecer y producir cada vez más y mejor.

En ese sentido, el productor Adrián Gómez de la empresa Dapigs de San Basilio, presente en el encuentro, planteó que comercializar desde Córdoba para el resto de las provincias argentinas tiene un costo de un 60% más que desde otra parte del país, y al desmenuzar dicho costo habló de los impuestos para introducir carne porcina, por ejemplo en San Luis, que superan el millón de pesos; además de los valores del gasoil y de la energía eléctrica en nuestra provincia, que están altísimos y que le restan competitividad al productor porcino cordobés.

Entre las herramientas que mencionó el secretario de ganadería de la provincia, sobre las que planteó que hay que trabajar para ayudar al sector, Marcelo Calle  además de la búsqueda de financiamiento, habló de la posibilidad del asociativismo como camino para encontrar un mejor rumbo. Propuesta que fue bien recibida por los productores presentes y cuya importancia quedó manifiesta por la presencia de los integrantes de las cámaras de porcinos que participaron en la mesa de análisis.

Precisamente, la Méd. Vet. Fernanda Jabif en representación de CAPPCOR, aprovechó la referencia del secretario a la necesidad de profundizar la integración y el asociativismo entre los productores porcinos, y habló sobre la necesidad de avanzar sobre un plan sostenido de promoción de consumo de carne de cerdo. Fernanda Jabif, insistió en la necesidad de trabajar  para cambiar hábitos en la población, desde los cortes que se comercializan hasta las comidas en las que se usa la carne de cerdo. “Esto no tiene que ser algo esporádico, sino que debe ser planificado y sostenido en el tiempo a través de múltiples acciones que logren el objetivo de, realmente, cambiar la forma en que se consume la carne de cerdo para aumentar su demanda”, dijo Jabif.

Por otro lado, hubo un pedido muy fuerte de los productores de porcinos presentes, para que dejen de desaparecer unidades productivas y que se ayude, no solamente a que sobrevivan las que están, sino a que se desarrollen, crezcan y surjan nuevas. “No queremos que la misma cantidad de carne porcina siga produciendo pero en las manos de dos o tres grandes empresas, porque las pequeñas y medianas ya no pueden sostenerse y sobrevivir, queremos que haya la misma producción o más aún, pero que salga de muchas granjas de la zona, que se mantengan las que están y que surjan nuevas”, exhortó el productor, Javier Colman, desde una de las sillas en el Salón Chopitea de la Rural.

Finalmente, todos coincidieron en la necesidad de continuar la discusión y, sobre todo, que lo charlado no quede en una mera catarsis sobre la situación difícil que atraviesan, “no me gusta quedarme en simples catarsis, sino buscar soluciones, así que me llevo todo anotado para seguir trabajando y encontrar las formas en las que se pueda colaborar para mejorar el escenario con el que se encuentran estos productores cada día”, aseveró Marcelo Calle.

El planteo finalizó con el compromiso de armar futuras mesas de trabajo que vayan delineando caminos de acción para lograr, el objetivo común: mejorar la rentabilidad, para conseguir, primero sobrevivir y sostenerse, y luego incorporar tecnología y mejoras que transformen a la producción porcina de esta zona en lo que puede ser, señera en todo el país. En ese sentido, la apertura de mercados internos nuevos, como el abastecimiento a hospitales o a unidades del Paicor surgieron como alternativas a explorar; o el ingreso de mercados externos nuevos, también se mencionó como posibilidades que se están trabajando desde el gobierno de la provincia de Córdoba.

La materia prima está asegurada por la carne de cerdo de primera calidad de esta zona que proviene de granjas que acreditan un nivel de sanidad poco visto en otras partes del mundo. La capacidad de trabajo y de resiliencia de los productores es un hecho que se evidencia en la pasión que ponen en lo que hacen y que les arranca emoción toda vez que se les pregunta qué significa para ellos producir cerdos y se encuentra la misma respuesta: “lo llevamos en la sangre, es lo que nos apasiona y nos gusta hacer”. Sólo resta que se trabaje para crear las condiciones que den el marco a una producción que se merece trabajar para crecer y no para sostener escenarios de pérdidas.