Los vecinos del Paraje de Río Seco y alrededores vuelven a ver complicado su diario hacer por la fatídica combinación entre lluvias persistentes y obras de infraestructura que tardan más de dos años en llegar y aún hoy brillan por su ausencia.
Tal situación provoca que alumnos y docentes queden varados a ambos lados del río y vean coartada la posibilidad de acceder a cualquiera de las dos escuelas rurales que hay en el sector. Y que los vecinos de la zona se encuentren con los servicios que son vitales para su diario transcurrir interrumpidos por la tormenta, además de tener que lidiar con vías de acceso a sus casas bloqueadas por el anegamiento de los caminos, algo que afecta también a los productores agropecuarios y su trabajo.
Ese es el paisaje que dejaron las últimas lluvias que ya habían tenido su preámbulo a principios de año con la suma de vientos intensos que arrasaron con todo a su paso.
Mientras tanto, como detalla el productor de la zona Daniel Musso, las obras de infraestructura tardan demasiado en llegar: “En enero cuando tuvimos una reunión acá con Franco Mugnaini, de Infraestructura de la provincia, por la tormenta del 31, dijeron que en diciembre se licitaba la obra para hacer el vado y la ruta hasta Coronel Baigorria; aparentemente ahora está licitado y adjudicado y las obras supuestamente empezarían en abril. Esperemos que así sea, porque creemos que se ha perdido demasiado tiempo, todo este tiempo atrás que fueron años secos se podría haber aprovechado para avanzar con las obras y no tendríamos que estar lamentando estas situaciones que nos tocan vivir estos meses de lluvia; pero bueno, el tiempo de ellos claramente no es el mismo que el de nuestras necesidades”.
Una obra que se financiará en un 70 % por el gobierno provincial y en un 30 % por los vecinos de la zona y que, por su ausencia lleva al presidente de la Rural de Río Cuarto, Heraldo Moyetta, a reflexionar: “Supuestamente está todo listo para avanzar pero lo cierto es que la solución para estos vecinos no llega y después vienen los enojos cuando uno cuestiona o reclama acciones concretas. En esto se debería gastar parte del 98% del Fondo de Desarrollo Agropecuario y del 175% del impuesto inmobiliario. Y, sin embargo, acá se ve lo difícil de creer en la promesa de hacer una circunvalación de 40 kmts en tres años y medio cuando ya pasaron dos años sin poder solucionar el problema de un vado que afecta a familias, chicos, maestros en su diario vivir”, manifiesta indignado Moyetta y agrega: “todo esto nos hace dimensionar que los reclamos que hacemos son justos y necesitan respuestas reales de manera urgente”.