Fue durante la primera reunión del año entre integrantes del Cuerpo de delegados y miembros de la comisión directiva de la Rural de Río Cuarto cuando el presidente de la entidad, Heraldo Moyetta aseguró convencido que ese tipo de encuentros sólo tienen sentido si se logra “trascender el debate para encontrar soluciones concretas a las problemáticas que existen”. Con una importante concurrencia de representantes de las distintas zonas de la región de influencia de la Rural, se abordaron temas como la carga impositiva que soportan las distintas actividades productivas en nuestra provincia, la problemática que plantean los tendidos eléctricos hechos con postes de madera, el estado de los caminos rurales y la situación de inseguridad que se vive en los campos.
En relación al aumento registrado respecto del impuesto inmobiliario rural en la provincia se retomó la discusión planteada en la última asamblea de productores agropecuarios sobre que se trata de un incremento desproporcionado, teniendo en cuenta el nivel de inflación registrado según el Indec en nuestro país para el año pasado que estuvo en el orden del 112% mientras que lo determinado por ley de la Unicameral fue un aumento del 172%, que además en los bolsillos de muchos productores se tradujo en un incremento real que superó el 200%. En ese sentido y con mucho pesar, se debió informar desde la entidad, como lo explica Heraldo Moyetta que: “hemos tenido devolución nula por parte del gobierno en cuanto a los ítems que surgieron de la Asamblea y que hicimos llegar a la Legislatura, sobre la necesidad de retrotraer el impuesto y calcular el aumento en relación a la inflación registrada el año pasado, además, de otras cuestiones como que, a la hora de calcular ese tipo de incremento se llame a los representantes del campo a la mesa de discusión para asegurar que la realidad sobre la que se legisla esté contemplada en las decisiones”. Los delegados presentes hicieron saber su agradecimiento por tales gestiones pero compartieron la desazón sobre la falta de respuestas, cuya llegada se estira en el tiempo como una forma de que los planteos finalmente mueran en el olvido.
Otro de los temas sobre los que se habló en la reunión fue la necesidad de que se reemplacen los postes de madera por otros de cemento en los tendidos eléctricos que atraviesan los campos. Ya que, los fuertes vientos típicos de esta zona en tiempos de sequía extrema, cómo se han registrado estos últimos años, forman un cóctel letal a la hora de ser caldo de cultivo de futuros incendios.
Por otro lado y en relación a la situación de la infraestructura rural quedó en claro que existe gran expectativa sobre la implementación de la nueva ley de consorcios que establece un manejo integrado de los mismos pero de la que todavía no hay novedades. En cuanto a los fondos se comunicó que, poco a poco, van llegando, lo que está permitiendo afrontar las contingencias porque además, éstas no son tantas como en años anteriores. Además, volvió a surgir el reclamo por lo sucedido en el Paraje Río Seco donde estuvieron veinte días con los caminos cortados mientras esperan la obra sobre el vado que aún brilla por su ausencia. También se planteó lo que sucede en el Paraje Santa Flora, en donde se inició la tan necesaria obra sobre el canal pero luego las máquinas se fueron y no regresaron.
Otro de los temas sobre los que se habló es el de la inseguridad en la zona rural. Por un lado, los presentes hicieron saber su hartazgo frente a robos sucesivos y desmanes y destrozos ocurridos en sus campos, y por otro, el reclamo sobre que todavía no se encuentra el mecanismo adecuado para el mantenimiento de las patrullas que asegure los debidos controles en las zonas rurales. En la mayoría de los casos, son los mismos productores los que tienen que hacerse cargo del pago de combustible o de repuestos para que las unidades móviles de las patrullas puedan seguir circulando.
Frente a todo lo planteado, desde la entidad se propuso organizar futuros encuentros, por un lado con autoridades de la Patrulla Rural, para conocer el organigrama y las jerarquías que determinan su funcionamiento, así como también si existe o no reglamentación sobre la Ley de Patrullas en la provincia; para que, contando con esa información, se puedan orientar mejor los pedidos y reclamos de los productores respecto del accionar de dichas patrullas.
Por otro lado, se decidió convocar a titulares de las cooperativas eléctricas de la zona para que informen sobre su facturación y funcionamiento, de modo tal que se pueda encarar la discusión sobre costos y mantenimientos de los tendidos eléctricos.
Finalmente, se asumió el compromiso de organizar periódicamente reuniones entre legisladores provinciales tanto del oficialismo como de la oposición con los integrantes de la comisión directiva de la entidad y los delegados de las distintas zonas rurales, para que los planteos y las dudas lleguen al ámbito donde se toman las decisiones y éstas puedan estar mejor orientadas por lo que sucede en la realidad a la cual afectan.