El trigo expresa su potencial de rinde y hace su aporte a la sustentabilidad

Con la participación de un calificado grupo de técnicos y productores, se realizó ayer en La Carlota la presentación de los resultados la red de ensayos de variedades de trigo en la provincia de Córdoba (RET INTA) y de ensayos propios de la unidad de extensión y experimentación local, con tecnología del productor. Se destacó en el encuentro que la problemática de los excesos hídricos, que tanto daño está causando en gran parte de la provincia, posibilita a la vez que donde se pueda sembrar se lo haga con buena disponibilidad de agua en el perfil, situación que favorece la expresión del potencial de rendimiento del trigo y, sobre todo, del doble cultivo trigo – soja.

El ingeniero Jorge Fraschina, del Grupo de Mejoramiento de Trigo del INTA Marcos Juárez, fue  el encargado de la presentación de los ensayos de la RET y explicó que llevan más de un mes de jornadas en distintos puntos de la provincia, la última de las cuales se hizo este martes en Marcos Juárez, y se realizan en el marco de un programa de revalorización del trigo promovida por la Regional Córdoba del INTA, teniendo en cuenta el aporte de este cereal al sistema de producción.  Y el ingeniero Henry Anselmi, jefe del INTA La Carlota, presentó el resultado de los ensayos de variedades realizado en el campo de Oscar y Marcelo Pico, a la vera de la ruta 4, al sur de la localidad (ver apartado).

Manifestó Franschina que durante 2016 se hicieron ensayos en cuatro localidades: Corral de Bustos, Monte Buey y La Carlota en nuestra provincia y Los Molinos en Santa Fe. En todas las localidades se evaluaron variedades que participan en la RET del Inase en las fechas de siembra recomendadas por los criaderos. En la primera época, del 1° al 14 e junio, se sembraron los cultivares de ciclo largo e intermedio a largo y en la segunda época (del 1° al 7 de julio) los cultivares de ciclo más corto. Los ensayos se sembraron con parcelas chicas en lotes de trigo con antecesor soja de primera, y en todos los casos fueron lotes provenientes de una rotación trigo/soja de segunda – maíz – soja de primera.

 

Contra los excesos hídricos

 

En diálogo con PUNTAL Tranquera Abierta, Fraschina destacó que la implantación de verdeos de invierno, en este caso el trigo, cobra un valor especial por los inconvenientes que los excesos hídricos están generando en la región. “Esto es un indicador de que no estamos usando adecuadamente el agua disponible y además por el monocultivo de soja aparecen problemas de estructura, ataques de malezas y problemas de infiltración de agua en los suelos”, afirmó, para considerar que todos estos problemas se morigeran mucho con la incorporación de gramíneas en las rotaciones.

Dado que los excesos hídricos están causando graves problemas en varias zonas de la provincia, desde el INTA se trata –comentó el especialista- de impulsar la siembra de trigo, que se lleva muy bien con las napas altas, ya que las tolera mucho más que otros cultivos. “Por eso nos brinda una oportunidad para transformar esos excesos hídricos en cobertura, en raíces y en materia orgánica para los suelos”, precisó.

Dijo Fraschina que en el sector hay tecnología disponible para hacer un doble cultivo exitoso teniendo en cuenta fundamentalmente los requerimientos nutricionales de las gramíneas, la correcta elección de la variedad y la fecha de siembra. Aspectos que, precisamente, fueron analizados en la jornada de La Carlota.

“Mientras mejor sea la implantación de cultivos y mayor la disponibilidad de nutrientes, el cultivo va a producir más biomasa, que significa un mayor rendimiento y un mayor aporte de raíces y de cobertura al suelo. Se termina cerrando un círculo virtuoso, porque estamos aprovechando ese exceso hídrico en algo necesario y beneficioso para la sustentabilidad del sistema”, enfatizó el profesional.

En cuanto a la extensión de los resultados de los ensayos de variedades de trigo hacia el oeste de la provincia, como la zona de Río Cuarto, o al sur, hacia Laboulaye, Fraschina explicó que se van haciendo algunos ensayos de adaptación teniendo en cuenta la calidad de los suelos y la disponibilidad de nutrientes de cada zona. “Lo que sí es cierto es que con buena humedad en el suelo al inicio y con una adecuada fertilización, el doble cultivo trigo – soja brinda una excelente respuesta. Máxime si a eso le agregamos una adecuada elección de la variedad de trigo y de fecha de siembra. Es un resultado garantido y ya lo vimos en la campaña pasada, donde hubo muy buena respuesta del trigo a la disponibilidad de agua”.

En cuanto a las perspectivas para la campaña próxima a iniciarse, el técnico del INTA comentó que de sus conversaciones con productores y profesionales surge que hubo mucha gente que se quedó con las ganas de sembrar porque justamente los excesos hídricos eran tan grandes que no les permitieron entrar con la maquinaria. “Es por eso que decimos que con las nuevas relaciones costo/producto y la buena disponibilidad de agua –que en muchos casos seguirá siendo excesiva, lamentablemente- están dadas las condiciones para incorporar tecnología y hacer que el trigo brinde todo su potencial y todos los aportes que hace a la sustentabilidad del sistema de producción”, destacó.

Por suerte, uno de los insumos más importantes, que es el fertilizante nitrogenado, tiene un precio accesible que puede generalizar su utilización, indicó Fraschina, para aclarar que está ya comprobado que si el productor quiere obtener un trigo de calidad harinera (con un buen porcentaje de gluten) tiene que aportar nitrógeno al cultivo. Y analizar muy bien qué variedad utilizar, teniendo en cuenta dos aspectos: es sabido que a mayor rendimiento baja normalmente el contenido de proteína, que junto al peso hectolítrico, son las variables de calidad del trigo, y también que a igualdad de porcentaje de proteína, dos trigos pueden brindar distintos niveles de gluten, que es una medida de la calidad panadera.

El cultivo de trigo resulta importante para la sustentabilidad de los sistemas agrícolas de producción por el aporte de rastrojo a la cobertura y de materia orgánica en los primeros centímetros de suelo con su particular sistema de raíces. La cantidad de residuos de cosecha depende más del rendimiento obtenido que de la variedad, pero a igual rendimiento hay algunas variedades de ciclo largo que tienden a dejar mayor cantidad de rastrojo (Fraschina, comunicación personal).

Por su parte, el ingeniero Henry Anselmi destacó que la cobertura del suelo es importante para realizar una adecuada implementación de la técnica de siembra directa y disminuir  la evaporación superficial del agua. Y explicó que los suelos franco arenosos predominantes en la zona de influencia de la AER La Carlota tienen baja capacidad de retención de agua y mantener una adecuada cobertura contribuye a mejorar el balance de agua en el perfil, aportando materia orgánica para mitigar los desbalances de carbono (C) en el suelo. Debido a la baja ocurrencia de lluvias durante la mayor parte del ciclo del cultivo, la acumulación de agua en el perfil del suelo en el momento de siembra es el factor más importante para definir la expectativa de rendimiento en cada situación.

Y resaltó que un trigo adecuadamente fertilizado puede alcanzar una elevada eficiencia en el uso del agua acumulada en el suelo, por cada milímetro utilizado por el cultivo hasta 1,5 m puede producir entre 10 y 13 kg de grano.

Los ensayos

Los cuatro ensayos se realizaron en parcelas pequeñas, de 7 surcos a 20 cm, sobre una superficie de cosecha de 6 m2. Tanto la siembra cuanto la cosecha se realizaron con maquinaria especial para el trabajo en pequeñas parcelas experimentales. Sólo se aplicaron fungicidas por presencia de roya, y en algunas variedades no resultó suficiente para controlar el rápido crecimiento de la severidad de roya del tallo hacia fines del llenado de los granos.

En cuanto a los resultados obtenidos entre las variedades de ciclo intermedio y largo se destacaron por su rendimiento promedio superior a los 6400 kg/ha, las variedades Basilio (B 3009), SY 211, MS Inta 316, Baguette 750, MS Inta 116, Algarrobo, SY 200, MS Inta 617 y K Serpiente. Mientras que entre las variedades de ciclo intermedio a corto se destacaron por su promedio de rendimiento superior a los 6300 kg/ha, las variedades Ceibo, B Claraz, Biointa 1006, K Lanza, A 910, Fuste y SY 330. Con respecto a los resultados de proteína en grano y peso hectolitrico, se destacan los altos valores alcanzados por casi todas las variedades excepto 3 de ellas con bajos valores de peso hectolítrico , Baguette 601 y Biointa 3008 debido a la alta severidad de roya del tallo.

PUNTAL TRANQUERA ABIERTA

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