El campo, un gran aportante para alcanzar el equilibrio fiscal en 2019

Los derechos de exportación permitirán recortar el déficit en más de un punto porcentual el año próximo, mientras que el recorte del gasto público sumará 1,2 puntos para eliminar la brecha. Habrá impuestos récord

El sector agropecuario va a ser un gran aportante el año próximo para que el Gobierno pueda alcanzar sus metas de equilibrio fiscal. Finalmente, y como resultado de las diversas negociaciones que llevó adelante el oficialismo para obtener la ley de presupuesto en el Congreso de la Nación, la eliminación del déficit llegará más por una mayor presión tributaria sobre el sector privado que por ajustes del sector público. Es que en las discusiones entre la Nación y los gobernadores hubo finalmente una decisión por avanzar más en el terreno de los ingresos que en el de los egresos. Así, mientras en un primer momento se pensó en un recorte de casi 500 mil millones de pesos, con lo aprobado en el Senado esta semana la tijera eliminará unos 300 mil millones.

Claro que la mayor presión impositiva no sólo se explica por las decisiones de la Nación, sino también por las de las provincias. Particularmente esta semana se conocieron detalles del presupuesto 2019 de Córdoba y allí se fijó un alza de entre el 38 y el 56 por ciento en el inmobiliario rural que se suma al regreso de las retenciones dispuesto por la Casa Rosada, sobre los tributos que ya venía afrontando el campo. Esto generó la reacción de la dirigencia agropecuaria que cuestionó que el país alcance  el año próximo un nivel récord de presión tributaria.

En el último informe elaborado por el Iaraf que conduce Nadim Argañaraz, se repasan los cambios tributarios incorporados para el año próximo. “Entre los aspectos de la reforma afectados se encuentran los que repercuten en la recaudación de diferentes impuestos. Es el caso del impuesto a las ganancias, como la suspensión del incremento del porcentaje del impuesto al cheque como pago a cuenta de ganancias, o la no aplicación en 2018 del ajuste de ganancias por inflación. También se da esto en los cambios presentados en bienes personales. Por otra parte, se mantiene una reducción en los reintegros a la exportación que generarán una mayor recaudación de IVA. En conjunto, todos estos cambios mencionados generarían que la recaudación en manos del sector público nacional aumente 0,34 puntos porcentuales del PIB. Además, se previó en el propio proyecto de presupuesto un incremento en los derechos de exportación equivalente a 1,1 puntos del PIB; y un aumento en los ingresos no tributarios por 0,4 puntos del PIB, provenientes de la disminución de la inversión financiera”, explica el Iaraf.

Complementando esta dinámica en el aumento de ingresos, para cerrar la brecha del déficit primario mencionado, el gobierno nacional planea llevar a cabo una reducción del gasto público por el equivalente a 1,26 puntos del PIB, lo que representa un esfuerzo similar al que realizarán los exportadores vía ventas al exterior.

Una parte de esta reducción de gasto (0,61 puntos del PIB) puede denominarse como “exclusiva” en rubros del nivel nacional, mientras que 0,65 puntos del PIB corresponden a gastos que tienen impacto sobre las provincias de manera directa (transferencias corrientes y de capital a provincias) o indirecta (eliminación de subsidios económicos que pasarían a ser afrontados por las provincias, como el caso del transporte).

El Instituto de Análisis Fiscal destaca que de este modo “la presión tributaria del sector público consolidado en 2019 volverá a ser récord”.

A modo de conclusión, el informe del Iaraf indica que “el efecto para el sector privado es la diferencia entre la presión tributaria que iba a tener en 2019 según la tendencia que marcaban la reforma tributaria original y el consenso fiscal, y la que va a tener efectivamente según las pautas presupuestarias. En esta comparación, la presión tributaria aumentaría 2 puntos del PIB, al pasar de 31,2% del PIB -en un escenario hipotético sin modificaciones en la Reforma Tributaria y el Consenso Fiscal- a 33,2% del PIB en 2019.

Asimismo, en un análisis consolidado de los cambios fiscales, no menos del 60% del esfuerzo para lograr el equilibrio primario en las cuentas nacionales se sufragará a través de impuestos. Pero además, puede apreciarse que también es cierto, según el presupuesto, que probablemente no más del 25% de los ajustes provengan de una reducción en el gasto público, consideró el Iaraf.

Gonzalo Dal Bianco – PUNTAL Tranquera Abierta