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Chiesa avala las inversiones chinas en porcinos, pero siempre bajo la legislación argentina

“No tiene nada de malo que vengan, todo lo contrario”, señaló el coordinador técnico de la Mesa de Carnes, aunque pidió una “ley pareja” y que las instalaciones y el funcionamiento sean con mano de obra nacional.

 

El coordinador técnico de la Mesa de Carnes nacional, Dardo Chiesa, consideró que “no tiene nada de malo, todo lo contrario” la negociación para inversiones chinas en nuestro país, aunque puso como condición que se rija bajo la legislación argentina, con mano de obra local y sin regímenes especiales.

Al resaltar los aspectos positivos de un eventual acuerdo, el ex presidente de Confederaciones Rurales Argentinas (CRA) y Carbap dijo que “el cerdo es una producción absolutamente viable y eficiente para transformar maíz y cereales que la Argentina produce, que en su defecto se van en granos”.

“Queremos darle valor agregado y en origen, y qué mejor que convertir maíz, harina y soja en carne de cerdo, esto genera mucho trabajo”, manifestó.

En segundo término destacó que “es una inversión y, sobre todo en la actividad pecuaria, genera más trabajo porque la actividad ganadera –cualquiera sea- tiene el mismo efecto que la construcción, que demanda proveedores de insumos, mano de obra e infraestructura”.

Para graficar la importancia de la inversión, advirtió que “el costo por madre de todo el complejo de una obra son 10 mil dólares, y si es una granja de 300 a 500 madres se habla de mucha plata. Si hay gente que está dispuesto a hacerlo, bienvenida sea”.

 

Condiciones

 

Por otra parte, Chiesa alertó que se tiene que hacer “un estudio ambiental y todas las cosas como corresponden”, bajo la legislación nacional.

“Lo ideal sería que vengan en condiciones de la legislación argentina y del común denominador que tiene cualquier empresario argentino para poder llevarlo adelante”, indicó.

“Si hay regímenes de promoción exclusivamente para los chinos no me gusta, si vienen–como se ha dado en otras áreas- y dicen mirá vamos a tener una granja de 70 hectáreas y en estas 70 hectáreas trabajan chinos y la ley es la china, tampoco me gusta”, reconoció.

Como conclusión, Chiesa enfatizó: “Me gusta que vengan, que inviertan, que traigan su personal CEO o su personal técnico, pero todo lo que tenga que ver con la instalación y el funcionamiento de la fábrica tiene que ser con mano de obra argentina y que se rijan por la legislación argentina. Ley pareja para todos”.

 

Fuente: Valor Agregado (LV16 Radio Río Cuarto).