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Fuerte crisis de la producción lechera en Santa Fe

La lechería argentina enfrenta una situación cada vez más preocupante: entidades de productores denuncian que hay un proceso de concentración ante la desaparición de muchos tambos de tamaño mediano y pequeño. Atribuyen esta situación a diversos factores, como la falta de rentabilidad debido a los altos costos que no son cubiertos por los ingresos, la sequía, la brecha cambiaria, la presión impositiva y la ausencia de políticas lecheras que inspiren confianza y previsibilidad para fomentar la inversión. Entre otras regiones, el panorama es crítico en Santa Fe, donde se encuentra una de las principales cuencas productoras.

El año pasado, según dijo Javier Bolatti, coordinador de la Mesa de Lechería de la Confederación de Asociaciones Rurales de Santa Fe (Carsfe), en el centro y este de esta provincia cerraron aproximadamente 360 tambos. En lo que va de este año, indicó, ya dejaron de producir 139 establecimientos y se agravó la crisis productiva.

El dirigente participó de una conferencia de prensa junto con Jorge Chemes, presidente de Confederaciones Rurales Argentinas (CRA), y Norma Bessone, presidenta de la Sociedad Rural de Rafaela (SRR), para presentar el 3er Seminario Internacional de Lechería, el cual se llevará a cabo el 30 de este mes en la Rural de esa ciudad santafesina.

“La lechería está en una situación de crisis. Desde hace meses que estamos sin rentabilidad. Producto de eso, el productor se está descapitalizando. Ni este gobierno ni el anterior tuvieron políticas activas hacia el sector”, apuntó.

Si se observan las estadísticas oficiales del Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa), al finalizar el primer trimestre de 2023 en el país se registraron 121 tambos más en comparación con 2022. Para los productores, más que a un fenómeno genuino de crecimiento, esto se puede deber a diversas cuestiones, como el programa de compensación Impulso Tambero, donde muchos dividieron las unidades productivas para participar. Otra hipótesis es que habría nuevos tambos en zonas extrapampeanas.

“La lechería en la Argentina, en estos últimos 20 o 30 años, no solo no creció, sino que decreció, y con un serio problema, que es el nivel de concentración importante que está teniendo. Eso no es bueno. Muchos tambos medianos y chicos desaparecieron. Hubo una transformación que no permitió el crecimiento que la lechería necesita”, dijo Chemes.

Para el dirigente, la razón por la cual la lechería se encuentra en esta situación es porque “hace muchos años que no hay políticas lecheras en el país, que no se traza un lineamiento que genere confianza, que genere previsibilidad y que eso derive en una inversión”.

El presidente de CRA, que también es productor tambero en Entre Ríos, reconoció que los propios productores no tuvieron “la suficiente fuerza” para imponer sus demandas y lograr lo que necesitan. No obstante reclamó: “Desde los diferentes gobiernos siempre se miró a otros eslabones de la cadena, que básicamente son los industriales y los de comercialización, sin darle la importancia al eslabón productivo, que es el que termina recibiendo los embates de las malas políticas o de la falta de políticas”.

Para Chemes, el bolsillo del productor es el que termina pagando las cuentas de toda la cadena. “Esto parece que no se termina de entender y genera empantanamiento. Hace más de 20 años que estamos clavados en producciones entre 10.000 y 11.000 millones de litros de leche al año, que no logramos crecer. Al no lograr crecer, no se pueden abrir mercados para exportar”, dijo.

Según Chemes, hace falta un ordenamiento en la cadena industrial y comercial que de alguna forma le dé previsibilidad. “Necesitamos un sistema que marque la diferencia, en el que se premien la calidad y la eficiencia, y no tengamos que vivir en una incertidumbre en la cual la leche que producimos hoy no sabemos a qué precio la vamos a cobrar”.

“Me da la sensación de que a veces hay una cuestión de connivencia entre las decisiones que toma el Gobierno y lo que la industria concretamente quiere. Por eso creo que el ordenamiento de los mercados y políticas que den previsibilidad evitaría esto”, opinó, y agregó: “Vamos a seguir luchando desde las entidades para lograr que la lechería despegue”.

El presidente de CRA se refirió a acciones del Gobierno como las compensaciones. “No creemos que estas medidas sean una solución que evite los problemas estructurales que tienen todas las producciones agropecuarias hoy. Pueden ayudar temporalmente a que el productor supere una dificultad financiera puntual o proporcionar una ayuda momentánea. Sin embargo, la realidad es que esto no resuelve de manera estructural los problemas de producción”, afirmó. Remarcó que la actividad necesita “una unificación del tipo cambio, un alivio de la presión impositiva y la no intervención de los mercados”.

Los tambos recibieron compensaciones por parte del Gobierno debido a que el dólar soja enca- reció sus costos de producción al incrementarse el precio del alimento balanceado.

Por Pilar Vázquez – Nota publicada en Diario La Nación