Ya se habría perdido al menos un 10% del maní

Las pérdidas serían mayores si vuelven las lloviznas en los próximos días. Ya se arrancó prácticamente todo lo sembrado en la zona, pero el 80% continuaría en las hileras con tierra y exceso de humedad. El secado es caro y está colapsado

El año pasado, la cosecha de maní en el sur de Córdoba se vio fuertemente afectada por la sequía, primero, y exceso de humedad y hasta agua en superficie, luego del arrancado. Como consecuencia de ello, hubo grandes pérdidas y altas concentraciones de aflatoxina, lo que provocó serios inconvenientes en la comercialización.

Ahora no hubo un fenómeno tan extremo pero el último temporal de varios días de lluvias y lloviznas impidió la trilla de lo que se había arrancado –al día de hoy prácticamente la totalidad de las 390 mil hectáreas estimadas de siembra- y un 80% de ese total sigue sin poder ser arrancado por la tierra que lo acompaña y porcentajes de humedad que en algunos casos superan el 16%.

En tal sentido, el ingeniero agrónomo Gustavo Rinaudo, jefe de siembra de AGD y directivo de la Cámara del Maní, comentó a PUNTAL Tranquera Abierta que si bien se pudo arrancar prácticamente todo el maní sembrado, se lo hizo con mucha tierra y los mayores problemas están en los campos ubicados al norte de la ruta 158, donde no se pudo arrancar antes y ahora se lo hizo con mucha tierra y con la humedad que tiene, el clavo se está debilitando demasiado. “Para colmo, las secadoras están a full”, afirmó, para comentar que en algunas partes, donde llovió menos, se está cosechando con 15/16% de humedad. “Lo tenemos que llevar a 11/12% en el secado para que después, con los movimientos de carga y traslado llegue al 8% más o menos. Bajar tres puntos no es difícil, pero se complica cuando tenemos 18/20%, como nos pasó a comienzos de la semana”, precisó.

En tal sentido, el ingeniero y productor José Marcelino, acotó que el problema es que hay descuentos por alta humedad, porque el secado se cotiza en centavos de dólares por punto de humedad. “Esto es porque se requiere mucha más energía y tiempo para bajar un punto en maní con tierra que si fuera maní limpio. Es que la inercia térmica de la tierra es mayor que la de la caja limpia”, puntualizó quien fuera jefe del INTA Río Cuarto.

Por su parte, el ingeniero Francisco Demarchi, directivo de la Sociedad Rural de Río Cuarto y titular de la firma Seminare, aportó otro dato, ilustrado en una de las imágenes que acompañan a esta nota: al levantar las plantas de las hileras se observa que una cantidad de cajas de maní quedan en el suelo, aumentando las pérdidas. “Esto –acotó Marcelino- se debe a que por el temporal se pudre el “hilo”, como se llama al tallito que une la caja a la planta, y entonces el recolector levanta la planta y los granos quedan en el suelo”.

“Necesitaríamos varios días de buen tiempo, con algo de sol, para poder avanzar con la cosecha, porque si llega a venir otro temporal, se perdería muchísimo porque directamente las máquinas no podrían entrar al campo”, manifestó el ingeniero Marcelino.

Importantes pérdidas

Mencionó Rinaudo que de acuerdo con las estimaciones de la Cámara Argentina del Maní y de la Bolsa de Cereales de Córdoba, en esta campaña se sembraron unas 390 mil hectáreas de maní, y “salvo la pérdida de unas pocas hectáreas, yo diría que ya se arrancó el 100%, pero la trilla no debe haber superado todavía el 20/25%. Y hay que tener en cuenta que normalmente la cosecha se termina siempre para el 10 de Julio, más o menos, y ahora se extenderá seguramente hasta agosto. Eso, si no aparece nada, porque hay algunos pronósticos de que en los próximos días podría volver a llover”.

En cuanto al nivel de pérdidas, consideró que aún es prematuro hacer un cálculo, pero de todas maneras consideró que hasta el momento no sería arriesgado decir que se perdería entre un 10% y un 15%, “por tener podrido el clavo por el temporal, ahora habrá que ver, llevando el maní que está más seco a analizar. Pero a ‘ojo de buen cubero’, de tantos años de andar en esto, por ver lo que se ha arrancado, yo diría que estarían seguro en algo más del 10%”.

“Hay que tener en cuenta que una cosa son las pérdidas por lo que no se podrá cosechar, que quedará en el lote o se descartará, pero después vendrán mermas por moho externo y moho interno, u otras características organolépticas en el grano, por lo que nos harán ‘algún toquecito’ que derivará en la derivación del precio cuando se comercialice”, afirmó Rinaudo, para descartar que en esta ocasión haya problemas de aflatoxina. “El año pasado sí, porque el maní sufrió mucho estrés por la sequía y los problemas después del arrancado, pero ahora no. Salvo un poco que podría haber quedado en el carro cuando tuvimos que suspender la cosecha por unos días y al retomar se cargó algo en el mismo carro, pero es mínimo. Para la estadística no significa nada”, enfatizó.

Números que preocupan

Se sembraron 390 mil hectáreas

Ya se arrancó prácticamente el 100%

Se alcanzó a cosechar entre 20% y 25%

Queda en los lotes el 80% arrancado

La campaña se extendería un mes

Jorge Vicario – Tranquera Abierta